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Esta historia le ocurrió a un alumno de la Secundaria Enrique Félix Castro, en donde el abuso de una maestra desencadenó el acoso por parte del resto de los compañeros de clase.


SECUNDARIA ENRIQUE FELIX CASTRO


Ocurrió que a la maestra Carmen Jovita Aguilar, quien enseña en la Secundaria Enrique Félix Castro, le pareció ofensiva la forma de hablar de uno de los estudiantes y decidió retomar aquel antiguo castigo de "lavar la boca con jabón", una frase frecuentemente dicha por los padres de familia cuando sus hijos dicen groserías y malas palabras.

Así pues, Carmen Jovita  tiró al suelo al menor, lo sujetó y pidió a los alumnos de la clase que trajeran jabón, lo cual hicieron. La maestra llenó de jabón la boca del niño y luego lo sacó de la clase, mientras tanto al resto del grupo le dejó una tarea escolar muy peculiar: idear nuevos castigos para el compañero agredido, lo cual también hicieron.

Cabe destacar, a la maestra nunca se le ocurrió informar a los padres del estudiante agredido, sobre el pésimo uso del lenguaje que hacía el muchacho. Nunca solicitó una junta, una reunión, nunca mandó una nota. Simplemente se sintió con la autoridad suficiente para someter y humillar a un niño, y animar a los demás estudiantes para hacer lo mismo.

Como resultado de todo esto, el joven alumno ya no tiene ganas de ir a la escuela ni de jugar, desarrolló problemas para dormir e incluso comer, se siente desanimado.

La SEP negó que hubiera existido maltrato ( a pesar de que existe un video que lo prueba): "No fue tanto agresión, tal vez fue una dinámica equivocada" -dicen.

La Secundaria Enrique Félix Castro no se ha pronunciado respecto al caso, únicamente removió a la maestra del grupo y le asignaron tareas administrativas para mantenerla, de momento, alejada de los estudiantes.

Las autoridades (la familia del menor no especifica cuales) le prometieron a la madre que brindarían ayuda psicológica al muchacho e inscribirlo en el plantel de su preferencia, la progenitora eligió la Escuela Secundaria Técnica #75 y aún no le han dado respuesta, lo cual es de esperarse ya que las escuelas públicas están completamente saturadas y sin lugares, particularmente las técnicas que son altamente demandadas.


La participación de los padres de familia en la escuela es bastante notoria en los niveles preescolar y primaria.


PARTICIPACIÓN DE LOS PADRES DE FAMILIA EN LA ESCUELA


Sin embargo, el nivel de participación de los padres de familia en la escuela suele decaer cuando se llega a secundaria y es prácticamente inexistente en bachillerato.

De hecho, todavía hace unos años, cuando los muchachos llegaban a secundaria sus padres ya no los iban a dejar a la escuela, mucho menos recogerlos. Si acaso, la única intervención de los padres de familia era firmar boletas y tal vez acudir en caso de algún llamado de la dirección por mal comportamiento.

En bachillerato ni hablar, los padres de familia ya no se asoman a las escuelas ni por accidente. Pareciera que a partir de esa edad, la única responsabilidad de los padres de familia es mantener a sus muchachos (brindarles alimento y un lugar donde dormir) hasta que terminen la universidad y listo.

Pero en estos tiempos las cosas están cambiando, las escuelas de nivel secundaria y bachillerato están exigiendo la vuelta de la participación de los padres de familia en la escuela. El mensaje es claro: todavía no es tiempo de dejar solos a los muchachos, todavía requieren atención paterna. Y tiene su razón de ser.

Justamente el aumento del bullying y las adicciones en los últimos años, es lo que ha animado a las escuelas a motivar a los padres a estar más cerca de sus hijos, sobre todo en nivel secundaria en donde se encuentran más expuestos a estas situaciones y en donde los padres de familia suelen alejarse más.

Por esa razón, tratan de que los padres de familia estén más cerca y colaboren en mayor medida con la escuela a fin de que los alumnos tengan mejor éxito tanto en la esfera académica como social. Además, el nivel de conflicto es tal, que las escuelas ya no pueden cargar por sí mismas con toda la responsabilidad. Por eso están llamando a los padres de familia a no desaparecer en cuanto sus hijos entran a secundaria, sino por el contrario, estar mucho más cerca.

Y es que los padres muchas veces confunden "independencia" con "abandono". Cuando sus hijos son más pequeños, se entiende claramente que deben cuidar de ellos y estar al pendiente de sus calificaciones así como de sus amigos, después de todo aún no están listos para valerse por sí mismos; pero cuando llegan a la adolescencia, los padres muchas veces se ven confundidos con esos cuerpos que parecen casi adultos y creen que ya es momento de que hagan muchas cosas por sí mismos, incluyendo resolver TODO lo relacionado con la escuela.

No es así, aunque los jóvenes de nivel secundaria sean mucho más independientes y muestren claros signos de desarrollo físico, aún necesitan que los padres estén al pendiente de su desarrollo académico y sobretodo emocional, ya que es precisamente una de las etapas clave en el desarrollo de la personalidad.

El aumento notorio en los casos de bullying en los últimos años, debería ser por sí mismo una invitación a los padres de familia para estar más cerca de la escuela y lo que sus hijos viven en ella, considerando además que una buena parte de su día la pasan viviendo en la escuela.


Los chicos tímidos suelen ser los más expuestos a situaciones de bullying. Y es que debido a sus pocas habilidades sociales suelen ser elegidos como blanco con mucha mayor frecuencia que otros niños.


CHICOS TÍMIDOS


El problema con los chicos tímidos, es que mucho más difícil encajar en un grupo que los proteja de las agresiones.

Finalmente somos seres sociales y tenemos la necesidad de pertenecer a un grupo, ya que así nos beneficiamos todos. Unas veces alguien del grupo me ayudará, otras veces yo ayudaré, y es de gran utilidad al momento de ser atacados por agentes externos.

Los niños con buenas habilidades sociales se rodean de varios amigos en poco tiempo, jamás están solos y eso los vuelve mucho menos vulnerables. En cambio, los chicos tímidos tardan más tiempo en encontrar personas afines, lo cual los vuelve blanco fácil.

Cuando se es un chico tímido y se tiene pocas amistades, en caso de agresión no habrá quien interceda por ellos y eso puede complicar muchísimos las cosas, porque no sólo es el hecho de que no hay quien ayude al muchacho, sino que además el niño vivirá en soledad la angustia, el estrés y la ansiedad que las agresiones le generen.

¿Qué podemos hacer como padres y educadores en cuanto a los chicos tímidos?


Debemos estar conscientes de que como padres no podemos acompañar y proteger todo el tiempo a nuestros hijos, y que ellos pasarán por situaciones en sus vidas que tendrán que aprender a resolver solos. Eso no significa que no podamos ayudarlos de ninguna manera.

Si tenemos un chico tímido por hijo, podemos hacer varias cosas:

1. Inscribirlo en un equipo deportivo. Los deportes ideales son aquellos que requieren trabajo en equipo y en donde hay mucho contacto físico y verbal que requiere respuesta inmediata: fútbol, voleibol, basquetbol, béisbol, etc. Este tipo de contacto permite que los chicos tímidos se integren a un grupo y se desenvuelvan en un ambiente controlado. Así un chico tímido puede aprender poco a poco a integrarse a un grupo.

2. Ponerle metas en cuanto al número de amigos. Los chicos tímidos tienen en general pocas amistades, pero si les motivamos a que desde el primer día del ciclo escolar entablen amistad con uno o dos niños(as), entonces entenderán que deben esforzarse para hablar aunque sea con el compañero de al lado.

3. Explicarles la importancia de no estar solos. Tenemos que enseñar a los chicos tímidos, sobre todo cuando llegan a cierto nivel escolar (secundaria por ejemplo), que no todos los compañeros serán amables y que algunos de ellos pueden llegar a ser abusivos. No se trata de que meterles miedo o inculcarles desconfianza, sino explicar que tendrán menos dificultades de este tipo si se rodean de dos o tres personas y se les ve acompañados, motivarlos a no estar solos.

4. Realizar actividades que fomenten la extroversión. Lo contrario a la timidez es ser extrovertido, y si bien es cierto que todo niño tiene una personalidad que difícilmente cambiaremos, también es cierto que hay actividades que pueden ayudar a los chicos tímidos a expresarse más hacia fuera y aislarse menos: leer en voz alta, cantar, bailar, jugar con los hermanos a ver quien termina primero X tarea, etc.

5. Reforzar su autoestima. La autoestima otorga a la persona seguridad en sí misma, nada da mayor seguridad que saber que estás haciendo bien las cosas, tener logros, querer lo que haces y como lo haces. Elogiar una buena calificación, una tarea en casa bien hecha, un avance en su forma de escribir o alabar un lindo dibujo, son pequeñas acciones que pueden mejorar la autoestima de un chico tímido y darle seguridad, reconocer más sus éxitos que sus fracasos.

También es importante recalcar que ser tímido no está mal ni hace menos valiosa a una persona, recomendar ciertas acciones a los chicos tímidos no implica hacerlos sentir "defectuosos".

Por lo tanto, los padres de familia deben entender que no es que sus hijos estén "mal" por ser chicos tímidos, sino que se trata de darles más herramientas para tener una mejor calidad de vida y exponerlos menos, particularmente cuando se trata de prevenir situaciones de abuso escolar.


En cuanto al bullying físico y psicológico, no es propiamente que existan diversos tipos de bullying, a final de cuentas el bullying es un fenómeno de acoso y abusos sistemático. La forma en que se lleva a cabo ese maltrato es la que tiene algunas variaciones según el sexo y la edad del agresor.


BULLYING FÍSICO Y PSICOLÓGICO


Por esa razón, cuando hablamos de bullying físico y psicológico, nos referimos en realidad a dos modalidades de abuso dentro del fenómeno del bullying: el maltrato físico, y el maltrato psicológico.

El maltrato físico es evidente: empujones, golpes, puñetazos, bofetadas, "juegos" bruscos (como el caso en donde entre varios chicos aventaron al aire a un muchacho y finalmente lo dejaron caer al suelo), "encerrones" en botes de basura o salones, jalones de cabello, torceduras de extremidades, etc.

El maltrato psicológico es el que se suele "normalizar" con mayor frecuencia, es decir, pasa desapercibido porque muchas veces los niños y jóvenes ya traen una carga desde sus hogares en donde sus propias familias (padres, hermanos, primos, etc.) se les trata con palabras altisonantes, insultos o apodos, cuya gravedad se minimiza con frases como "es de cariño", "las peleas entre hermanos son normales", "los padres deben regañar a sus hijos", etc.

De manera que al llegar al ámbito escolar, hay acciones que se consideran normales y no tan graves, que pueden subir de intensidad sin que la persona agraviada se de cuenta pero que sí causan ansiedad, estrés, tensión, baja autoestima. Ejemplos de este "bullying psicológico": insultos, "ley del hielo" (un grupo que deja de dirigirle la palabra a una persona específica), aislamiento, apodos ofensivos, comentarios negativos hacia la apariencia y personalidad (forma de vestir, de hablar, de pensar), burlas públicas.

Generalmente, el bullying que incluye maltrato físico es más usado por los varones debido a la cultura machista existente en muchas culturas, que induce modelos de masculinidad violentos: los hombres tienen que ser fuertes, demostrar su fortaleza ganando en peleas físicas (con golpes, en ocasiones llegando hasta la muerte), contestar con empujones y puñetazos cuando alguien les insulta, demostrar que son hombres a costa de humillar a sus compañeras mujeres u otras féminas de su entorno (madres, hermanas).

En cambio, el bullying que incluye maltrato psicológico es más usado por las mujeres, también por la cultura machista que las minimiza: está mal visto que una mujer se pelee a golpes con los varones, gritar, decir palabras altisonantes, utilizar en exceso su fuerza física. Por esa razón, recurren más al maltrato "sutil": el aislamiento, cortar la comunicación, atacar la apariencia, insultar públicamente y en privado.

Aunque hay otro tipo de agresiones que también se presentan dentro del fenómeno del bullying, el abuso físico y psicológico es el que más se presenta debido a la edad, puesto que se trata de niños y jóvenes en su mayoría entre los 9 y 14 años.


¿Existe el bullying en preescolar?


BULLYING EN PREESCOLAR


De hecho sí, sí existe el bullying en preescolar, pero casi no se habla de él, y la razón es muy sencilla: prácticamente no sucede.

Las estadísticas muestran que la etapa escolar en la que más incidentes de bullying se reportan es en secundaria, la primaria ocupa el segundo lugar (en edades cada vez más tempranas) y por último el preescolar, en porcentajes realmente bajos.

Y es que en preescolar hay mayores límites que impiden que situaciones de acoso por otros niños avancen:


  • Al tratarse de niños pequeños hay mayor vigilancia por parte de los maestros(as).
  • Los niños de corta edad suelen recurrir a los adultos cuando necesitan ayuda.
  • Los niños de corta edad, al tener menos resistencia a la frustración y menor auto control, se muestran mucho más evidentes cuando otro niño los llega a lastimar: lloran, gritan, golpean, tiran objetos.
  • En edad preescolar se fomentan el juego comunitario y la convivencia más que el trabajo individual.
  • Los niños de corta edad suelen ser más abiertos con sus padres cuando tienen problemas con otros niños.
  • Los niños pequeños no tienen tanta capacidad de liderazgo como para lograr que otros niños de su edad repitan sus acciones.

Habilidades como liderazgo y necesidades como la integración a un grupo, comienzan a desarrollarse poco antes de la adolescencia, lo cual conlleva a los niños a relacionarse con sus compañeros de forma distinta. Por esa razón los casos de bullying en preescolar son muy escasos.

Aún así, sí ha habido casos particulares, en donde algún niño acosa a su compañero con burlas, rayones en su cuaderno, empujones, o incluso que logre que algún amiguito se sume a las agresiones. Son casos bastante atípicos y que suelen ser detectados por los maestros escolares e incluso por los propios padres. Y generalmente se trata de niños que viven ambientes violentos y hostiles en sus propias familias.

De hecho, los niños mayores que practican el bullying también han vivido situaciones de violencia en casa o la escuela, pero siendo más pequeños no se sienten con la seguridad de llevar a cabo esas acciones porque asumen más el papel de víctimas que de victimarios, al crecer se invierte el papel. Por eso es notorio cuando un niño en edad preescolar asume un rol de perpetrador.

En edad preescolar es relativamente sencillo resolver el problema, se puede hablar con los maestros y los padres de familia, y se pueden establecer límites mucho más claros. También es un momento oportuno para cambiar las dinámicas familiares, pues los menores en preescolar están formándose todavía una personalidad, aprendiendo directamente de sus padres y adultos cercanos.


Actualmente el bullying en redes sociales ha ido en aumento en forma terrorífica.


BULLYING EN REDES SOCIALES


De hecho hace poco publicamos en este blog un caso típico de bullying en redes sociales, en donde un niño recibía mensajes ofensivos hasta que sus papás se dieron cuenta.

Cuando salió a la luz este caso en particular, algunos maestros opinaron que era mucho mejor que los menores de edad no tuvieran perfiles de Facebook ni de Twitter, ya que el bullying en redes sociales era un riesgo para ellos. Pero lo cierto es, que de no haber tenido Facebook, los padres del niño agredido jamás se hubieran dado cuenta de que su hijo era molestado en la escuela.

A final de cuentas, las redes sociales son una mera extensión de nuestra conducta en la vida cotidiana. Lo que hacemos afuera lo hacemos también en el mundo virtual. Y si un niño o niña son acosados en la escuela, también sufrirán de bullying en las redes sociales.

Las redes sociales son una herramienta, hay que saber usarla, y si sus usuarios son menores de edad entonces la solución no es que dejen de usar las redes sociales, sino que tengan vigilancia paterna y que su padres les enseñen cómo utilizarlas. Aunque es cierto que en ocasiones la brecha generacional dificulta mucho este paso; pero también es verdad que hoy día, las redes sociales se han vuelto tan universales que la gran mayoría de usuarios de Internet tienen algún perfil en Facebook, Twitter y/u otras, incluyendo a muchos padres de familia.

Con respecto al bullying en redes sociales, si detectamos un caso como este, hay que notificarlo a las autoridades escolares. Si bien es cierto que el acoso cibernético es una acción que ocurre fuera del plantel escolar (igual que ocurrían otras agresiones a la salida de la escuela), sabemos que se trata de un problema que tuvo su origen en una agresión que está ocurriendo dentro del ambiente escolar y con otros estudiantes, por lo tanto también es responsabilidad tanto del director(a) del plantel como del profesorado.

En el caso que publicamos aquí, la ruta a seguir de los padres fue:


  1. Borrar y bloquear a las niñas agresoras del perfil de Facebook.
  2. Explicar a su hijo que nadie tiene derecho a agredirlo ni insultarlo, así sean sus compañeros de escuela. Y que si eso pasa no tiene por qué compartir el espacio con ellos, mucho menos el espacio virtual.
  3. Redoblar las medidas de seguridad en el Facebook: privacidad, elección de solicitudes de amistad, explicar a su hijo que sólo debe aceptar aquellas personas con las que haya una amistad de verdad en el mundo real.
  4. Platicar con el profesor del grupo, quien a su vez habló con los padres de la niña agresora.

Finalmente, el profesor sostuvo una reunión con los padres de la agresora y la niña en cuestión, de ninguna manera se obligó al niño agresor a estar presente ni mucho menos "carearse" o hacer acusaciones. Tampoco fue una reunión para criminalizar a la niña, regañarla o hacerla sentir miserable, sino se trató de hacerle ver el daño que estaba causando y las consecuencias.

Al hacerlo de esta manera se llegó a "mapear" correctamente toda la situación: La niña estaba por salir de sexto y el chico nuevo le caía mal porque él era demasiado amable, lo sintió débil y comenzó a molestarlo al mismo tiempo que convenció a otra niña de menor edad de seguirla en sus burlas. Las agresiones se extendieron al Facebook, y como ella era de sexto grado y faltaba poco tiempo para acabar el ciclo escolar, creyó que no habría consecuencias pues a final de cuentas ya no vería nunca más a su compañero.

Afortundamente los padres se dieron cuenta y el profesor supo actuar de manera prudente, además de que los padres no llegaron en actitud defensiva y supieron darse cuenta de la gravedad de la situación. A partir de entonces las agresiones cesaron, y se pudo terminar con un ciclo escolar tranquilo.

No se debe "satanizar" a las redes sociales como si ellas fueran las causantes del bullying y el ciberbullying, sino entender que los tiempos cambian y los medios de comunicación también, y son las personas quienes usan las herramientas, por lo tanto son ellas quienes convierten las herramientas en algo productivo o por el contrario, quienes hacen uso indebido causando daños a terceros. Es como todo en la vida, todo avance tecnológico viene con sus beneficios pero también con sus responsabilidades.


Definitivamente una de las cosas más difíciles para quien fue víctima de bullying es sanar su dolor y seguir aprendiendo a perdonar.


APRENDIENDO A PERDONAR


Ir por el camino aprendiendo a perdonar no es fácil cuando has sido abusado, golpeado e insultado en tu adolescencia, en la etapa más sensible de toda de tu vida. Sobretodo, porque cuando somos adolescentes, llegamos a creer que esas situaciones nos perseguirán el resto de nuestras vidas, generamos odio y resentimiento hacia nuestros agresores.

Para algunos, el proceso de sanación de esas agresiones tarda años. Muchos nunca llegan a perdonar a sus agresores ¿por qué deberían hacerlo?

Una de las caras más tristes del bullying, es que hay ocasiones en donde los chicos literalmente no saben lo que hacen, sobretodo aquellos que no iniciaron con la agresión pero que siguieron al agresor en todos sus abusos. Les parecían bromas divertidas o mera forma de matar el tiempo, realmente la víctima les era completamente indiferente, no les importaba si sufría o no porque no era su amigo ni familiar, sólo otro más del montón.

Es triste porque las víctimas pueden pasar meses y años preguntándose qué hicieron ellos para que los otros los maltraten de esa manera, es difícil perdonar porque en su mente los agresores los hicieron sufrir sin ningún miramiento y por lo tanto dejan de ser personas para convertirse en delincuentes.

Aprender a perdonar en estas circunstancias no es fácil, de hecho se vuelve mucho más difícil porque rara vez se vuelve a ver a estos agresores, y muy rara vez ellos se llegan a disculpar por sus acciones pasadas.

Sin embargo hay veces en que sí sucede. Así le pasó hoy a un gran amigo que sufrió bullying durante la adolescencia, y que tardó años trabajando el tema en terapia para cerrar las heridas que dejó esta etapa de su vida. Fue aprendiendo a perdonar poco a poco en un duro proceso y le fue muy difícil; pero gracias al mensaje de hoy, esa carga se aligeró un poco más:


"Veo en facebook que estás muy contento y me da gusto saber que estás bien. Solo quiero pedirte una disculpa por haber sido pesado contigo en nuestra adolescencia y quiero que sepas que trato de educar a mi hija para que no cometa los mismos errores que yo cometí. Espero que sigas teniendo una vida feliz, te lo deseo de corazón. Un abrazo."

"Hoy sentí la necesidad de enfrentarme a una de las muchas cosas que como todos, he hecho mal. Una de ellas era darte mis más sinceras disculpas por haber sido un bully contigo. Uno como niño no mide la dimensión de las cosas y crees que hasta estás en tu derecho de tratar de demostrar una superioridad ilusoria, que no sirve para nada más que para empobrecer el alma. Hoy lo sé y es diferente. Me da un gusto enorme saber que sigues creciendo y que tanto lo bueno como lo malo te ha formado en la persona que eres hoy en día. Agradezco tus palabras y tu buena onda. Sigamos con lo nuestro, tratando de hacer siempre bien las cosas Lo que necesites, aquí estamos!"


Claro, esto no quiere decir que todos los abusadores se lleguen a arrepentir; pero es bueno saber que sí es posible que en un futuro su perspectiva cambie lo mismo que sus acciones, y que están haciendo cosas para romper con ese sistema abusivo. Tampoco los excluye de sus responsabilidad de aquel entonces, ni es justificación para el actuar de los niños que actualmente abusan. Sólo es un recordatorio, para quienes están tratando de sanar sus heridas, de que es posible seguir la vida sin rencor por aquellos que nos dañaron y que no es necesario sufrir toda la vida por un mal episodio.


De todas las escuelas que conozco, nunca pensé en tener que escribir una entrada sobre el Centro Montessori Tonali.


CENTRO MONTESSORI TONALI


El Centro Montessori Tonali está ubicado en la delegación Iztapala, en la colonia El Sifón, muy cerca de Churubusco y Eje 3.

Tonali es una escuela que utiliza el sistema Montessori para enseñar, los niños de estas escuelas tienen fama de ser chicos respetuosos de los demás, y estos centros de enseñanza se empeñan en crear ambientes armoniosos entre la comunidad: los padres se conocen, la escuela realiza actividades de convivencia, se imparten numerosos talleres sobre educación, congresos para padres, etc.

Sin embargo, tal parece que ni siquiera este tipo de ambientes se salva del bullying, específicamente en este caso del cyberbullying.

El caso sucedió entre algunos estudiantes de Taller II del Centro Montessori Tonali, para quienes no lo saben Taller II es el grupo que alberga a los alumnos de 4°, 5° y 6° grado cuyas edades oscilan entre los 9 y 12 años. Muchos de estos chicos utilizan un perfil de Facebook, a pesar de que los maestros recomiendan que los niños no utilicen redes sociales.

Pues bien, uno de los padres de familia se dio cuenta de que una de las alumnas de 4° había escrito el insulto "que puto" en el muro de Facebook de su hijo de 11 años. Inmediatamente los papás hablaron con el niño, quien se mostró sorprendido por el insulto, aseguró que aunque él no se hablaba mucho con su compañera ella nunca le había dicho nada malo y que él tampoco, incluso el chico pensó que quizás él habría hecho algo para que su "amiga" se molestara.

Los padres le explicaron a su hijo que nadie tiene derecho a insultarlo, mucho menos en un espacio público en donde otros amigos y familiares pueden ver esas agresiones. Después de eso borraron y bloquearon a la niña agresora (no cerraron la cuenta) y al día siguiente fueron a hablar con el maestro del grupo.

El guía de Tonali se comprometió a hablar con los papás de la niña, se preocupó por lo que le pasó al chico y aseguró que trabajaría el tema en la clase.

Los padres se sintieron un tanto aliviados de que se tratara de un caso aislado, y que quizás hubiera la posibilidad de que no hubiera sido la niña quien utilizó esos insultos, sino quizás algún amigo o familiar de ella: un primo mal intencionado tal vez.

Desafortunadamente no se trataba de un caso aislado. Al día siguiente, el chico dejó accidentalmente su perfil de Facebook abierto, su mamá lo vio y se dio cuenta de varias cosas:


1. No era la primera vez que la niña insultaba al chico. Había varias conversaciones en donde ella lo llamaba puto y otros insultos, ella tiene 9 años.

2. No era la única niña que lo hacía, había otra de 12 años que también lo insultaba diciéndole cosas como gay, enano, tonto, etc.

3. Esta situación llevaba dándose desde hacía varios meses.


La madre habló entonces con su hijo, este confesó que no sólo recibía insultos en Internet sino también dentro de la escuela, en momentos en que los maestros salían del salón o durante la hora de patio. Y que varias veces había acusado al menos a una de ellas, pero que a pesar de que había alguna consecuencia (como lavar los platos en la cocina por ejemplo) ella seguía molestándolo. Nadie del Centro Montessori Tonali habló con los padres de estas chicas a pesar de las acusaciones porque supusieron, tal como lo hacen en todas las demás escuelas, que era un problema de niños.

Sin importar el sistema de enseñanza que se siga, tal pareciera que seguimos viendo la agresión como un juego, que se puede solucionar con un regaño, una falsa disculpa o un "no lo vuelvas a hacer". No se ponen límites, la familia no se entera, no hay consecuencias acordes a la acción.

Realmente es decepcionante saber que este tipo de historias ocurren en escuelas Montessori. De hecho, cuando uno visita el Centro Montessori Tonali sólo se ve cordialidad: todos los niños se saludan y se despiden como si fueran grandes amigos, el trato en los salones es cordial, los niños se ven tan "bien educados", los guías son amables. Parece realmente un lugar seguro para los niños y su salud emocional.

Y quizá dentro de la escuela sea así, pero al salir las cosas son diferentes, después de todo la primera educación que reciben es la que ven en casa. Si los insultos son parte de sus vida cotidiana, los hijos los repiten en su relación con otros niños.

Otro aspecto a señalar en los insultos utilizados por las estudiantes del Centro Montessori Tonali, es la marcada homofobia. Utilizar la palabra "gay" como si fuera un insulto, evidencia claramente los sentimientos de esta niña y su familia hacia la comunidad homosexual, como si tener orientación homosexual te convirtiera automáticamente en un ser inferior al que le puedes hacer lo que quieras.

El niño agredido no era gay y era insultado de muchas formas, no me imagino lo que le hubiera pasado si realmente se tratara de un chico homosexual.

Sinceramente no creo que el Centro Montessori Tonali sea una mala escuela, sin embargo creo que no toma medidas adecuadas para evitar el bullying en sus instalaciones, precisamente porque se confían creyendo que su sistema puede evitar por sí mismo estas situaciones. No es así, el sistema sirve para muchas cosas pero difícilmente puede cambiar la conducta de niños que viven en la delegación más violenta del Distrito Federal, cuyas familias se hablan con insultos, golpes, y otras "linduras".

Respecto al chico agredido, su hermano (quien también asiste al mismo plantel) asegura que a él lo molestan porque es el único de su grupo que no dice groserías. Es decir, lo molestan por ser diferente, por ser un ser humano respetuoso.

Si un grupo entero considera la buena conducta como algo anómalo, entonces hay algo que no está funcionando en sus ambientes, ya sea en su casa o en su escuela. En cualquier caso, los padres deberían estar al pendiente de lo que está sucediendo con los alumnos de Taller II del Centro Montessori Tonali.


Se está promoviendo la modificación del Código Penal para el Estado de Nuevo León, para añadir el artículo 345 BIS.




El Código Penal para el Estado de Nuevo León, señala en su artículo 345:


"ARTÍCULO 345.- EL DELITO DE DIFAMACIÓN SE CASTIGARÁ CON PRISIÓN DE SEIS 
MESES A TRES AÑOS, O MULTA DE DIEZ A QUINIENTAS CUOTAS, O AMBAS 
SANCIONES, A CRITERIO DEL JUEZ".


La propuesta que se está impulsando, es la de añadir el artículo 345 BIS al Código Penal para el Estado de Nuevo León, el cual quedaría de la siguiente manera:


"Artículo 345 BIS. También se considera difamación quien difunda, revele, ceda o transmita por cualquier medio una o más imágenes o grabaciones audiovisuales para causarle a una o varias personas la deshonra, descrédito, perjuicio o exponerla al desprecio de alguien, se le impondrán de uno a dos años de prisión y multa de doscientas a mil cuotas".


Supuestamente la añadidura de este artículo sería con el afán de combatir el "cyberbulling", una práctica que efectivamente incluye el envío de material audivisual ofensivo para las víctimas.

Sin embargo, tras un leve análisis de este párrafo hay que señalar dos cosas:

1) Las palabras "deshonra" y "descrédito", son subjetivas y de poco o nada sirven para definir una clara situación de agresión sistémica.

Estos conceptos solían incluirse en las leyes por un principio moral más que una ambición de justicia, de manera que cualquier acción que "deshonrara" a una persona "decente" podía ser considerada un delito penal, es decir, una falta que se puede castigar con prisión.

En este precepto entran "delitos" como el adulterio (generalmente sólo aplicado a las mujeres). También en algunas leyes afganas se basan en este principio para juzgar casos de violación, en donde la víctima pasa a ser culpable por haber traído "deshonra" a su familia.

De hecho, en materia de derechos humanos se está exigiendo cada vez con mayor rigor que se dejen de establecer delitos sobre la honra.

2) Como todos sabemos estas leyes sólo aplican para los ciudadanos, es decir, para los mayores de edad (en el caso de México sólo para mayores de 18 años).

Aún cuando entrara en vigor, esta modificación no se aplicaría realmente a los agresores, de quienes sabemos que están en edad escolar primordialmente entre los 12 y 16 años.

En resumen, esta ley no tendría valor alguno en la lucha contra el cyberbullying. No habría castigo para los agresores y tampoco protección para los agredidos.

Lo que sí podría suceder, y ese es precisamente el temor de varias organizaciones, es que bajo el pretexto de ayudar a niños víctimas de bullying se apruebe una ley que atente contra la libertad de expresión y que permita encarcelar o multar a personas que se expresen en contra del gobierno o las autoridades a través de las redes sociales.

Ese y no otro, o al menos es lo que parece, es el objetivo real de añadir el artículo 345 BIS al Código Penal para el Estado de Nuevo León.

Es una situación bastante preocupante y desfavorecedora para quienes tratamos de contrarrestar realmente el problema del bullying.

Demuestra además el poco compromiso que tienen las autoridades para con los jóvenes del país, y que no tienen el más mínimo reparo en aprovecharse los problemas de estos muchachos para beneficiarse políticamente.

Para quien esté interesado en consultar el Código Penal para el Estado de Nuevo León, puede hacerlo en la siguiente liga:

Código Penal para el Estado de Nuevo León


Acabo de ver el video de College Boy, una canción del grupo Indochine.

COLLEGE BOY CANCIÓN DE INDOCHINE


College Boy, canción de Indochine, una banda francesa de rock, habla precisamente sobre el tema de bullying.

El video para la canción College Boy fue creado por el cineasta Xavier Dolan, y ha resultado ser uno de los videos que mejor transmiten el mensaje de que el bullying no es un juego de niños y sí un problema muy grave.

Si bien el video de College Boy es fuerte, con escenas definitivamente no aptas para menores (favor de tomarlo en cuenta antes de verlo), transmite con claridad los sentimientos de todas las partes involucradas: el sufrimiento del niño acosado, la maldad del acosador e incitador a quien no le importa causar sufrimiento ajeno con tal de divertirse un rato, y la complicidad de padres, profesores y compañeros que dejan pasar la situación como si tuvieran una venda en los ojos.

A través del video se describe como simples bromas que se dejan pasar, pueden llegar a ser un infierno (una "cruz" como dirían en algunos lugares) para el joven acosado.

Hasta ahora no conocía el material de la banda Indochine, aunque no son pocos los grupos de rock que dedican su música a diversas causas sociales, como el maltrato infantil por ejemplo.

Para que lo conozcan, aquí está el video de College Boy, la canción de la banda Indochine:


COLLEGE BOY, INDOCHINE



Otro caso de violencia, esta vez en la Escuela Secundaria Técnica No. 5 "Pedro Ferriz Santa Cruz".

ESCUELA SECUNDARIA TÉCNICA No. 5 "PEDRO FERRIZ SANTA CRUZ"

La Escuela Secundaria Técnica No. 5 "Pedro Ferriz Santa Cruz", se ubica en Piedras Negras, Coahuila. Aunque el caso que exponemos ahora no se trata de bullying, de hecho ni siquiera se trata de una agresión a otro compañero de clase, al menos no era esa la intención.

El caso ocurrido en la Técnica No. 5, fue el de un alumno que reprobó una materia. La mayoría de los alumnos suelen preocuparse porque sus padres se vayan a molestar y los castiguen o reprendan; pero este chico, llamado Daniel Castillejo y que va en tercero, decidió vengarse de la maestra que lo reprobó.

Así que tomó una pistola de balines (de su casa por supuesto) y disparó contra la maestra hiriéndola; sin embargo, el ataque llegó también a otra compañera quien resultó lesionada.

Fue la madre de la alumna afectada quien denunció los hechos a la escuela y ante el Ministerio Público. En este caso, expulsaron al alumno.


De este caso quisiéramos resaltar algunos puntos:


a) Los estados del norte de México, incluyendo Coahuila, se han convertido en el área más violenta de nuestro país. Esto indudablemente se refleja en el comportamiento de los jóvenes.

b) Las conductas violentas son aprendidas en casa. Tan así fue en este caso, que el joven agresor no tuvo que hacer ningún esfuerzo extra para encontrar un arma, la tenía al alcance de la mano en su propia vivienda.

c) Cuando un joven es capaz de agredir a un mayor que se supone es autoridad, también será fácil para él violentar a otros chicos de su misma edad o menores.

En este caso la actuación de la escuela secundaria fue correcta, el joven fue expulsado pues era una amenaza no sólo para la maestra sino también para otros alumnos como quedó demostrado; sin embargo queda la duda de si las autoridades escolares habrían actuado por sí mismas ante los hechos, después de todo sólo tomaron acción cuando la madre de la chica agredida denunció penalmente, pues no esperó a hablar con la escuela como suelen hacer muchos otros padres de familia.

En casos graves como estos no hay que esperar negociación por parte de la escuela, se levanta la denuncia penal y después se informa a las autoridades escolares para que hagan algo al respecto. Y decimos graves, porque hay casos en que es preferible acudir primero a la escuela, pero cuando hay armas de por medio y acciones que ponen en riesgo la vida de otros menores, es mejor actuar legalmente.


A veces confundimos un conflicto escolar con una situación de bullying, y aunque los dos requieren atención inmediata, el rumbo a seguir es diferente.


CONFLICTO ESCOLAR


Un conflicto escolar puede ser cualquier problema entre los miembros de la comunidad escolar, ya sean alumnos, profesores o padres de familia. Suelen ser problemas aislados, que suceden por única ocasión debido a diversas circunstancias: desacuerdos, malos entendidos, inadecuada expresión de las emociones, etc.

Si un profesor tuvo un mal día y le gritó a un alumno, ese es un conflicto escolar; dos amigos que se pelean a la hora del recreo, ese es un conflicto escolar; si una madre de familia tuvo una discusión con la directora por las calificaciones de su hijo, ese es un conflicto escolar.

Los conflictos escolares son situaciones que deben ser atendidas a tiempo o de lo contrario pueden escalar a problemas mayores e incluso convertirse en abuso sistémico, es decir, bullying.

Si el profesor comienza a gritarle todos los días a un niño en particular, lo insulta, le deja trabajos extra que al resto del grupo no, se burla del alumno en frente de la clase, eso es bullying, pues es evidente que este hombre (aunque sea el profesor) ha elegido una víctima para abusar e intimidar.

Es por eso que en cuanto se presenta un conflicto escolar debe haber intervención adecuada por parte de las autoridades escolares. Y la intervención debe ser tal que no fomente la venganza de la parte abusadora.

A veces, con la mejor de las intenciones, las autoridades escolares llaman a la parte agresora a recibir un "sermón" de por qué lo que hizo está mal. Se regaña al niño o a la niña frente a quien está acusando y frente a los padres de éste (rara vez llaman a los padres del agresor, en cambio los padres del agredido suelen acudir con mayor frecuencia a presentar la queja aunque su hijo les pida que no lo hagan).

Este tipo de intervenciones son poco útiles porque dejan expuesto al agredido: El agresor acusa al agredido de "soplón", siente resentimiento por el regaño recibido y planea su venganza aumentando así la frecuencia de las agresiones (si la primera agresión fue sólo por un impulso o un mal manejo de las emociones, de ahora en adelante será un abuso sistemático), y a final de cuentas no habrá mayores consecuencias para el agresor que el discurso (no se le cambia de grupo, no se habla con sus padres, no se afecta sus notas).

Un ejemplo real: Había un grupo en donde sólo había diez niñas, entre todas decidieron dejar de hablarle a una de ellas porque era particularmente callada. Lo hicieron como travesura, dejar de hablarle unos días para ver si así la niña quería hablarles más. A la niña afectada no le interesó mucho realmente y entonces decidió comenzar a juntarse con otras niñas de otro grupo.

La cosa no hubiera pasado a mayores, de no ser porque la afectada le contó todo a su mamá, lo hizo porque de hecho ella siempre le contaba a sus padres lo que le pasaba en la escuela, no porque esperara alguna reacción; sin embargo, su madre decidió que "no se veía bien" que a su hija no le hablaran las niñas de su propio salón y fue a quejarse con la orientadora escolar.

La orientadora mandó a llamar a una de las niñas del salón y la regañó en frente de la madre ofendida y de la niña que se sentía muy avergonzada con toda la situación. El resultado final: No sólo las niñas del salón no volvieron a hablarle, sino que además ahora la empujaban, la tiraban de las escaleras, se burlaban de ella por "haber llamado a su mamá", le robaban cosas. Sufrió el resto del año escolar y por supuesto nunca más volvió a contarle nada a su madre.

El conflicto escolar debe ser intervenido de tal forma, que haya una consecuencia clara para la parte agresora, dando a entender que ciertos comportamientos no serán tolerados, y sin que haya consecuencias negativas para la vida escolar de quienes resultan afectados por las agresiones. Los llamados de atención siempre deben hacerse en privado y no frente a personas externas.

En conclusión, un conflicto escolar es un problema. Siempre en toda interacción humana surgen problemas y conflictos y se deben resolver de forma inmediata. Debe quedar claro que los problemas jamás se resuelven con violencia, y que en caso de ejercerla habrá consecuencias.

El bullying en cambio, implica que un abusador ha elegido a una víctima para molestar y agredir continuamente. Va más allá de un conflicto común surgido de algún malentendido o desacuerdo, se deriva en cambio de la creencia del abusador de tener derecho a intimidar a los que considera "más débiles" o diferentes.


No hay nada más importante dentro de un aula que el clima escolar, o mejor dicho el ambiente escolar.

CLIMA ESCOLAR


El clima escolar debería ser en lo ideal, un ambiente respetuoso, colaborativo, lleno de compañerismo y adecuado para el aprendizaje; sin embargo, en muchos lugares dista mucho de ello.

En las escuelas públicas de México por ejemplo, el clima escolar suele ser ruidoso y desordenado. Los alumnos, especialmente a nivel secundaria, aprovechan cualquier oportunidad para brincar sobre las bancas, perseguirse, agredir a sus compañeros, burlarse, lanzar objetos. Únicamente guardan compostura si están en presencia de alguna autoridad, una persona generalmente autoritaria que saben podrá ejercer poder sobre ellos en caso de un mal comportamiento. Dicho sea de paso, no todos los maestros o maestras son vistos como autoridad.

Tristemente conozco el caso de una maestra de edad avanzada, cuya apariencia frágil y extraña, además de su voz temblorosa, se convirtió en blanco de las burlas del alumnado. Los alumnos no obedecían, gritaban en su clase, no hacían los trabajos, corrían por todo el salón. Irónicamente, se trataba de una clase de civismo.

El clima escolar adecuado sólo puede conseguirse cuando hay límites y acciones que guíen a los alumnos a conquistar el silencio y tener una vida ordenada, lo cual crea para ellos un ambiente en donde pueden recordar mejor lo que aprenden y practicarlo de manera segura.

Pero en un sistema en donde el ambiente escolar no tiene un sólo material de trabajo, donde el único límite de orden es una presencia autoritaria, e incluso los maestros fomentan las burlas a los compañeros, es muy difícil crear un clima benéfico para los estudiantes.

Nota: las bancas no son material de trabajo para los alumnos, los estudiantes se sientan en ellas, NO trabajan con ellas. Los pizarrones tampoco son material e trabajo, son herramienta básica del profesor, pero los alumnos rara vez trabajan con ellos salvo cuando se disponen a llenarlos de dibujitos mientras su maestro no está.

En un ambiente así, una jaula de cuatro paredes sin nada que hacer cuando no está el profesor, se abandona a los alumnos a su suerte. Sin nadie presente y con las manos ociosas los niños más vulnerables se vuelven blanco fácil para los abusadores, quienes aprovechan las circunstancias para agredir a otros sin ninguna consecuencia, y dado que no hay orden y todo está permitido no hay forma de frenar esa situación en el momento en que ocurre.

Una causa por la que México ocupa los primeros lugares en presencia de bullying es precisamente por el clima escolar que se presenta en las escuelas, derivado del pésimo sistema educativo. Por lo tanto es urgente cambiar esa dinámica.

Otorgar un adecuado clima escolar a los estudiantes es primordial, es un derecho que tienen ellos como parte de su formación, y una obligación del estado para con la educación nacional.


En junio de 2012 una niña murió en la Escuela Primaria José Vicente Villada, ubicada en el Estado de México.


ESCUELA PRIMARIA JOSÉ VICENTE VILLADA


La víctima tenía siete años de edad, y murió durante una agresión de parte de sus compañeras de grupo que le provocó un derrame interno.

Es un caso muy delicado, ya que al tratarse de menores de edad no se pueden fincar responsabilidades penales. Las autoridades pidieron no criminalizar a las menores agresoras.

Y que es realmente no se puede decir que las niñas agresoras sean criminales, con siete años apenas se está distinguiendo entre lo correcto y lo incorrecto, entre la realidad y la fantasía y todavía no se desarrolla la empatía para con los demás; pero una niña murió y debe haber consecuencias.

¿Quiénes tendrían que asumir la responsabilidad por la muerte de esta pequeña en la Primaria José Vicente Villada?


Primeramente las autoridades escolares. Por regla general, cuando hay un caso de acoso escolar los profesores son los primeros en darse cuenta y muchos de ellos no hacen porque piensan que son "problemas de niños". No interfieren y dejan que el problema continúe que las víctimas sigan siendo afectadas.

Y en segundo lugar, los padres de los agresores. Los niños agresores maltratan porque se sienten con derecho a hacerlo, y esa es una conducta aprendida en casa, en donde los más vulnerables son maltratados con cualquier pretexto.

Estos actos aprendidos suelen de ir de la mano con recomendaciones como "si te pega, pégale". Así, sin medir las consecuencias de lo que un golpe puede ocasionar, una niña o niño pequeño tiene el permiso de sus padres para golpear a sus compañeros si siente que le "hicieron algo malo", lo cual puede ser desde una burla hasta una mirada aunque esta no haya sido con alguna intención en particular.

Si bien por la carencia de nuestras leyes puede no haber consecuencias legales y penales, sí debe haber sanción por parte de la escuela hacia los padres y niñas involucradas. Así mismo la escuela sí puede recibir sanciones administrativas, como ya ha sucedido en otros casos, en donde se suspende temporal o definitivamente al personal escolar involucrado y en donde el plantel debe resarcir daños a la familia afectada.


El año pasado se publicó un caso ocurrido en la Secundaria Técnica 5 del estado de Aguascalientes, en donde se aseguraba se trataba de un caso de bullying.




Si bien es cierto, que un niño fue lastimado seriamente, hay que hacer distinción entre lo que es bullying y lo que no.

El bullying es un acoso sistemático por parte de un individuo o un grupo, en contra en una persona en particular. Esta conducta puede incluir varias acciones violentas a lo largo de días, semanas, meses: robos, golpes, empujones, burlas, amenazas, etc. Esta violencia puede subir de nivel en cualquier momento y causar graves daños físicos y psicológicos a la víctima.

En el caso ocurrido en la Secundaria Técnica 5, José F. Elizondo, ubicada en la zona centro de Aguascalientes, no hay noticia de que el niño agredido lo hubiera sido con anterioridad. OJO, no estamos diciendo que lo ocurrido sea de menor gravedad y que no deba haber sanciones, sólo aclaramos que efectivamente se trata de una agresión (en donde debe haber consecuencias por supuesto) pero no de un caso típico de bullying.

Es importante hacer esta distinción, porque las agresiones aisladas son más fáciles de solucionar si se detectan y frenan; pero un caso de acoso escolar requiere otro tipo de atención.

Lo que sí es verdad es que un caso aislado de agresión se puede convertir en un acoso constante, si las autoridades escolares no intervienen de forma inmediata. Lo cual fue el caso en la Técnica 5.

¿Qué fue lo que ocurrió en la Técnica 5?


Un niño fue agredido durante una práctica de química en el laboratorio, uno de sus compañeros le arrojó un ácido a la cara con una cuchara. La lesión tardó de dos a tres meses en sanar.

La madre del agredido inmediatamente notificó al director y exigió los datos del menor agresor para levantar la denuncia correspondiente.

El director se negó a proporcionar la información diciendo que no era necesario "llegar a esos niveles".

Ese es un claro ejemplo de un mal manejo de la situación. Ahora la madre está preocupada porque sabe que a partir de este hecho su hijo corre el riesgo de convertirse en víctima de acoso escolar.


Un caso de bullying en la Secundaria Técnica 72 Manuel María Contreras, ubicada en Cerrada Parcela 72, Lomas de San Bernabé, delegación Magdalena Contreras.



SECUNDARIA TÉCNICA 72


Ocurrió hace un par de años, cuando Óscar empezó a ser acosado por una de sus profesoras. Como sabemos, una profesor(a) es una figura de autoridad en el aula, lo que él o ella hagan estará permitido para los alumnos, y si un maestro(a) acosa a un estudiante, las consecuencias serán que esa persona será molestada también por sus demás compañeros.

El nombre de la maestra acosadora es Norma Gómez Botello, quien impartía la clase de español en el turno matutino. Ignoramos si aún da clases en esa escuela (al momento en que se dio a conocer la noticia en 2011, ella y el director del plantel fueron cesados temporalmente), pero si es el caso recomendamos a los padres de familia tener precaución con ella.

Norma Gómez se negaba a calificar los trabajos de Óscar y le negaba permisos para ir al sanitario, a sabiendas de que el chico tenía problemas de incontinencia debido a un accidente en donde resultó dañado uno de sus testículos. Un día Óscar no pudo aguantar y orinó su pantalón, la maestra se burló de él y los demás compañeros la siguieron. A partir de entonces la vida escolar para Óscar se volvió imposible.

Óscar se quedó sin amigos, entró en depresión. Las burlas y malos tratos eran tan constantes que ocasionaron diversas crisis nerviosas con consecuencias físicas: fuertes diarreas y vómitos. Incluso una vez terminó vomitando en el salón porque nuevamente la maestra Norma le negó el permiso para ir al baño, ante lo cual ella lo obligó a limpiar su propio vómito frente a todos los niños del salón quienes no paraban de burlarse. Numerosas ocasiones su familia tuvo que recogerlo temprano de la escuela para que recibiera asistencia médica, de lo cual hacían mofas los estudiantes del grupo de Óscar.

Hubo un maestro que quiso ayudar al muchacho y le consiguió permiso para ausentarse 15 días de la escuela, a fin de que pudiera recuperarse y asistir a terapia; sin embargo, Óscar cayó en manos de una "psicóloga" que lejos de ayudarlo, se sumó a las agresiones que ya percibía el chico diciéndole que era un "niño tonto y chantajista".

Finalmente, y ante la angustia y desesperación de tener que regresar a la Técnica 72, el chico decidió tomar un líquido para destapar tuberías. Acabó muy grave en el hospital, y aunque sobrevivió, sus cuerdas vocales quedaron completamente destrozadas. En esos tiempos él no podía hablar, comer ni tragar saliva, y su tratamiento completo duraría un año entero antes de poder probar alimento.

No hace falta mencionar que cada vez que alguien le menciona a la Técnica 72 o veía alguna persona relacionada con ese plantel, le daban ataques de pánico.

Una vida arruinada para siempre por la criminal Norma Gómez Botello y las autoridades de la Secundaria Técnica 72. La familia de Óscar interpuso una denuncia penal; sin embargo, sólo hubo un cese temporal para la maestra y el director.

Cabe señalar que no es un caso aislado de bullying, en la Secundaria Técnica 72 ha habido otros casos y en ninguno de ellos han intervenido las autoridades. Uno de ellos se resolvió cuando la madre del afectado decidió hablar directamente con el padre del acosador quien voluntariamente sacó a su hijo de la escuela.


NIÑO MUERE POR BULLYING

NIÑO MUERE POR BULLYING


El día de hoy nos enteramos de la terrible muerte de un niño de 7 años llamado Jonhatan. A diferencia de otros casos, en donde el acoso escolar es tan fuerte que orilla al suicidio, este pequeño murió por consecuencia directa de un acto de agresión.

Se desconoce si Jonhatan era agredido sistemáticamente, si era una víctima constante. Todo lo que se ha dado a conocer es que fue un niño de 10 años el que perpetró la agresión.

El agresor quería quitarle a Jonhatan el dinero que sus papás le habían dado para gastar en la escuela, de manera que lo intimidó, lo llevó al baño de la escuela y metió su cabeza en un retrete. Jonhatan no contó nada de lo sucedido.

Al poco tiempo Jonhatan enfermó, una infección estomacal provocada por el contacto con el agua contaminada del W.C. Fue entonces cuando contó a sus papás lo sucedido, ellos llevaron al pequeño al médico y recibió tratamiento. El niño parecía mejorar, pero al cabo de unos días sufrió una fuerte recaída y terminó en el área de urgencias, al poco rato murió.

Debido a la agresión, Jonathan no solamente enfermó del estómago sino que también desarrolló una complicación pulmonar la cual finalmente acabó con su vida.

Los padres piden ahora justicia, pero no saben cómo proceder. El agresor no puede ser juzgado debido a su corta edad, las autoridades escolares no se han pronunciado al respecto y las autoridades judiciales dicen que no se le puede imputar el acto a los padres.

Un niño murió a causa del bullying, y tristemente parece que no habrá consecuencias para nadie.


Recibimos hace poco la siguiente consulta:

CAMBIARSE DE ESCUELA


"Hola creo que mi hijo es víctima de bullying, he ido infinidad de veces a hablar con su maestra la cual se limita a decir que ella no es la nana de mi hijo y tratan de tapar diciendo que el niño agresor tiene problemas de conducta y ya está en tratamiento psicológico. No se qué hacer, le he preguntado a mi hijo si lo cambio de escuela y me dice que no pues perdería a sus amiguitos. Mi niño tiene 7 añitos, si pudieran darme un consejo se los agradecería muchísimo".

Primero que nada, hay que estar seguros de la situación real que vive el pequeño. Algunas señales de alerta se pueden ver en nuestra entrada "Detectar el bullying".

Ahora bien, si la maestra no está colaborando en la solución de un conflicto escolar, el que sea, hay que acudir con la dirección, y si no hay respuesta entonces con la inspección de la zona escolar. En la zona escolar estar obligados a darle seguimiento al tema y al menos sugerir cómo acabar con el problema. Está bien que no se criminalice al niño agresor, pero las autoridades escolares tampoco deben tolerar esa conducta.

Respecto a cambiarse de escuela, esa es una decisión que le corresponde exclusivamente a los padres y a nadie más. JAMÁS se le debe consultar eso al niño, además piense en la edad del menor ¿realmente cree que un niño de 7 años sabe cuál es la mejor escuela para él? ¿la que dará mejor educación? ¿la que tendrá los mejores maestros o el mejor ambiente?, es injusto para él cargarlo con una responsabilidad adulta, mamá y papá son por ahora los guías y no al revés. Si usted considera que lo mejor es un cambio de escuela entonces hágalo, igualmente su hijo hará nuevos amigos; pero sería conveniente tomar en cuenta lo siguiente:


  • Llevar al pequeño a terapia. Una agresión a una edad tan corta es difícil de manejar, llevarlo con un terapeuta le ayudará a superarlo, a entender que no todos los niños son agresores y a tener herramientas para enfrentar situaciones así si se vuelven a presentar.
  • Visite la nueva escuela antes de inscribirlo, hable con los maestros y averigüe si ha habido casos de abuso escolar y cuál ha sido la reacción de las autoridades escolares ante esas situaciones.
  • Acérquese a organizaciones que manejan el tema, ellos le pueden dar una mejor orientación y le ayudarán a resolver conflictos presentes y futuros. Fundación en Movimiento es un ejemplo, además de que en su página de Internet se pueden denunciar casos de bullying.



Lo ideal sería que el problema se pudiera solucionar y que las autoridades escolares colaboraran en esa tarea, también hay que tomar en cuenta que demasiados cambios de escuela le pueden provocar inseguridad al menor. Aquí es como en la medicina, cuál de las dos opciones le causará menos riesgo al niño ¿quedarse o cambiarse? La respuesta depende de la gravedad del caso, si su hijo todavía siente ganas de ir a la escuela y de quedarse, quizá no sea una situación sin remedio; pero definitivamente debe haber una intervención de la escuela para que la cosa no pase a mayores. 




ESCUELA PRIMARIA FORD 117



En esta ocasión queremos denunciar el caso de la Escuela Primaria Ford 117, ubicada en Naucalpan, Edomex, en donde la directora Isabel Chimal García ha incurrido en omisiones en casos de bullying y, lo que es más grave todavía, ha ejercido ella misma maltrato en contra de uno de los alumnos.


ESCUELA PRIMARIA FORD 117


El primer caso es de Jorge (nombres cambiados), en su primer día fue intimidado por tres niños de sexto grado, quienes lo "secuestraron" y llevaron al baño en donde lo zambulleron en un excusado con desechos. Aunque al principio Jorge no quería hablar, su madre se dio cuenta de que algo le había pasado debido al olor de orina y excremento, lo cual denunció con la maestra de grupo.

Al día siguiente la maestra lo llevó al salón de sexto para identificar a los agresores, cosa que Jorge hizo; sin embargo, no hubo ninguna acción por parte de la directora, a pesar de que hay un reglamento interno que claramente señala que en caso de una agresión así debe haber expulsión. Ante esta situación, Isabel Chimal aseguró que ella no estaba a cumplir con ningún señalamiento, ya que dicho reglamento no tiene validez oficial frente a las autoridades escolares.

Otro caso de agresión fue el de Ana, a ella un niño la golpeó en la cara y la tiró al piso porque alguien le había dicho que ella había tirado su mochila a la basura. A pesar de que se denunció el hecho, tampoco hubo ninguna sanción.

El caso más grave es el de Pablo, quien por razones personales pidió permiso a la directora para llegar 15 minutos más tarde a la escuela (en muchas escuelas se cierra la puerta de entrada si los alumnos no llegan a tiempo). Isabel Chimal accedió y durante un tiempo Pablo llegó a la hora acordada, pero entonces se complicaron las cosas y comenzó a llegar más tarde de lo estipulado.

La directora castigó a Pablo por esos retardos, obligándolo a contestar todos los días y durante un mes 120 preguntas de sus libros de textos además de su tarea normal. Los primeros días lo intentó; pero al no lograrlo, Isabel Chimal regresó a Pablo al quinto grado, la segunda semana lo pasó a 4° y finalmente lo relegó a 3°.

Todos estos hechos han sido denunciados antes las autoridades escolares, judiciales, y en la Comisión Estatal de Derechos Humanos; sin embargo, hasta ahora los padres no han obtenido ninguna respuesta satisfactoria ni ha habido sanciones para con la directora del plantel Ford 117.

De hecho, Isabel Chimal asegura que esas cosas no existen y que solamente ha habido algunos incidentes, "puntos negros que sólo la gente negativa ve".

Además de las denuncias por casos de abuso escolar, hay sobre la escuela otros delitos que se deben investigar como el de malversación de fondos y falsificación de documentos.



BULLYING Y HOMOSEXUALIDAD



Cada vez más son las noticias que aparecen en los periódicos y otros medios, sobre niños y jóvenes que se han suicidado debido a que sufrían bullying causado aparentemente por su homosexualidad.


BULLYING Y HOMOSEXUALIDAD


El bullying es un abuso sistemático, como tal no hay una causa real por la cual molestar y atacar a alguien; pero el agresor elige una víctima que parece blanco fácil, y en una sociedad homofóbica es sencillo encontrar a otros chicos que se unan a las agresiones si consideran que ser homosexual es anormal y está mal.

Es muy difícil para un niño(a) o joven, lidiar con el acoso; pero se vuelve insoportable cuando no puedes recurrir a nadie para contar la causa de las agresiones. Muchos chicos homosexuales guardan este secreto consigo, rara vez lo dicen a la familia pues no contarán con apoyo y aprobación de esta condición.

En esas circunstancias es complicado buscar la ayuda que realmente se necesita, y por esa razón llegan con tanta frecuencia al suicidio, lo cual siempre es una tragedia.

Parte de terminar con el problema del bullying, consiste en dar a nuestros hijos e hijas la confianza de que pueden contarnos cualquier cosa sin recibir represalias por ello.

En el caso de la homosexualidad, es muy importante no juzgar, aterrorizar o castigar. Es un tema muy delicado en una sociedad como la nuestra, y un mal manejo de la situación puede dar lugar a consecuencias realmente desastrosas.



PROGRAMA ANTI BULLYING



Diversas organizaciones del sector educativo, presentarán en el próximo Congreso Iberoamericano de Calidad Educativa, un programa anti bullying que ha sido probado en 20 escuelas públicas de niveles primaria, secundaria y preparatoria.


PROGRAMA ANTI BULLYING


Este programa anti bullying ha logrado reducir en un 50% la incidencia del acoso escolar, por lo que promete tener resultados muy alentadores si se implementa a nivel nacional.

El programa consta de cuatro niveles.


  1. Informar a los padres de familia. A través de paneles y conferencias se resuelven las dudas que tienen los tutores respecto al tema del bullying.

  1. Capacitación del profesorado. Además de impartirles conferencias informativas, al profesorado se le imparten talleres con temas como programación neurolingüística, coaching, etc. Aprenden además a diferenciar entre un conflicto escolar y una verdadera situación de bullying.

  1. Campañas para estudiantes. Son campañas informativas en donde a los alumnos se les explica cuáles son las ventajas de tener una relación armónica con sus compañeros. También se imparten talleres en donde les advierten sobre los riesgos de las redes sociales y los efectos que tiene el molestar a otros. Al final de cada campaña, se firma un "pacto de no violencia" con el grupo.

  1. Seguimiento. Cada grupo es monitoreado por las autoridades escolares mediante reportes periódicos. Cuando se detecta una situación de bullying que no se puede resolver, entonces se invita a una organización a que medie el problema dentro del plantel.


De recibir el apoyo adecuado, este programa anti bullying tendrá un impacto fundamental en la vida escolar.



MÉXICO OCUPA PRIMER LUGAR EN BULLYING



Según la OCDE, Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos, México ocupa el primer lugar en cuanto a bullying se refiere.

MÉXICO OCUPA EL PRIMER LUGAR EN BULLYING


En lo que va del ciclo escolar, desde finales de agosto hasta la fecha, se han reportado 16 casos de suicidio en los estados de Aguascalientes, Yucatán, Campeche y Estado de México. Y al menos 65% de los escolares a nivel nacional, han padecido el fenómeno de bullying, según cifras oficiales.

El bullying es más frecuente a nivel secundaria, en donde el fenómeno tiende a presentar mayores niveles de agresión física. Mientras que a nivel primaria el abuso es más piscológico: insultos, apodos, burlas, etc.

Además de las agresiones físicas y psicológicas, en México también se presenta con alta frecuencia el acoso sexual: levantar la falda a las niñas, bajar los pantalones a los niños, etc. Así mismo, el acoso cibernético también está cobrando fuerza, este consiste en molestar a otros niños o niñas a través de redes sociales, correo electrónico, aplicaciones, etc.

De acuerdo a las autoridades, el bullying es más frecuente en áreas de la zona conurbada, como en los municipios de Chimalhuacán, Nezahualcóyotl y Ciudad Azteca. Esto debido a los altos índices de violencia y marginalidad, los cuales tienen consecuencia en la conducta de la niñez y la adolescencia.

Debido a la gravedad que representa que México ocupe el primer lugar en bullying en América Latina, muchas organizaciones civiles tratan de buscar programas que mitiguen el problema.



BULLYING EN LA ESCUELA



Muchos niños y jóvenes se preguntan si están sufriendo una situación de bullying en la escuela y en ocasiones no saben qué hacer.

BULLYING EN LA ESCUELA


Para saber si sufres de bullying en la escuela sólo tienes que señalar cuál de las siguientes cosas te pasa:


  • Hay uno o varios chavos o chavas que hablan mal de mi.
  • Alguien de mi salón o de mi escuela a cada rato me dice groserías verbales o con señas.
  • He recibido golpes, empujones o me han tirado de la banca y el agresor dice que "fue sin querer".
  • Alguien de mi salón o de mi escuela le dice a los demás que no se junten conmigo.
  • Me han quitado mis cosas, mi dinero o mi lunch.
  • Cuando llego a la escuela siento miedo o angustia.
  • Invento pretextos para no ir a clases.
  • Cada vez que participo durante las clases uno o varios chavos se burlan de lo que digo.
  • Hay chavos en mi escuela o en mi calle que se burlan de mi físico, de mi ropa o de mi familia.
  • Mis papás ya han ido a hablar con el director de la escuela porque alguien me molesta pero no han hecho nada para por detenerlo.
Todo lo que acabas de marcar arriba es violencia y no tienes que soportarla. Entre más puntos hayas marcado, más violencia estás viviendo, es hora de que pidas ayuda.

Dile a tus papás que llamen a la línea Vida sin Violencia, allí les dirán qué hacer y, si es necesario, los asesorarán para que pongan una denuncia a las autoridades.

LÍNEA VIDA SIN VIOLENCIA
01 800 911 2511
Sólo en México



VIOLENCIA EN LA ESCUELA SECUNDARIA



Sin duda alguna, los niveles de  violencia son mayores en escuelas de nivel secundaria.


VIOLENCIA EN LA ESCUELA SECUNDARIA


La violencia se presenta con mayor frecuencia en la etapa de la secundaria, debido a que los estudiantes de esta edad son adolescentes que requieren reafirmar su identidad y su entorno, y por lo tanto tienden a repetir los patrones sociales de los que están rodeados.

En términos generales se puede decir que la violencia en las escuelas es resultado de un entorno social agresivo. Los estudiantes de secundaria establecen papeles de dominio y sumisión en la escuela, porque eso es lo que se les ha enseñado en casa, los medios, con los amigos, etc.

Evidentemente, la violencia en la escuela se agudiza cuando hay mayores niveles de violencia en la nación, tal como podemos ver en el caso de México con la guerra contra el narcotráfico y los altos índices de criminalidad.

En México, los puntos más conflictivos son las secundarias públicas ubicadas en las colonias populares. Por supuesto, no es propiamente por los bajos ingresos económicos, sino porque vivimos en un mundo desigual que impone el deseo de poseer objetos fuera de nuestro alcance y que nos produce impotencia.

Por eso es importante trabajar con jóvenes, especialmente aquellos que tienen carencias económicas, dificultades de aprendizaje o aquellos que tienen pocas habilidades para establecer relaciones sociales (cinco o seis de cada 100, según los estudios).

Otro problema que agrava la violencia en la secundaria, es el papel del maestro. Antiguamente el maestro era una figura de autoridad. Hoy se ha perdido eso, los maestros en cambio tienen que enfrentarse con jóvenes desafiantes y en gran cantidad debido a la sobre-población en las escuelas, y no se le enseña como dirigir adecuadamente un grupo numeroso. Muchos profesores actúan bajo la dinámica que amenazas que jamás se cumplen y, por lo tanto, no hay una autoridad real que permita poner límites en las aulas y proteger a quienes son potenciales víctimas de agresión.

En todos los grupos existe un individuo en quien recaen burlas, ataques y agresiones. En las aulas se reproduce este modelo, pero no por ello es inevitable. La socióloga Nelia Tello, señala que es importante no criminalizar ni victimizar sino trabajar adecuadamente con aquellos jóvenes que presentan conductas violentas.



DESPUÉS DE LUCÍA



Después de Lucía es una película que se estrenó el año pasado.

DESPUÉS DE LUCÍA


Cuando la vi me impresionó lo fuerte que era. Pocas películas tienen la cualidad de transmitir la realidad de forma tan impactante.

Aunque por supuesto el caso de la película es ficticio y llevado al extremo, el maltrato que se refleja es una situación con la que se identifican muchos niños y jóvenes en edad escolar.

Los niños víctimas de bullying tienen que enfrentar cosas muy similares a las que sufre Lucía: robos, golpes, ridiculizaciones, acoso (incluso sexual), etc. Y poco a poco se va perdiendo la esperanza de vivir, se pierde la personalidad, se llega a creer en serio que no se vale nada y sólo se tienen ganas de desaparecer.

Generalmente las películas suelen ser demasiado fuertes para el cine, pero demasiado laxas comparadas con la realidad. Me refiero a que siempre tratan de hacer escenas que parecen muy fuertes y violentas, pero que no son nada comparadas con la vida real.

En cambio, Después de Lucía realmente lograr transmitir el dolor y la humillación de la víctima, así como la impotencia de los espectadores por no poder hacer nada.

Afortunadamente para el público, Después de Lucía sólo es una película, y los espectadores no tienen ninguna responsabilidad con lo que están viendo en la pantalla. Desgraciadamente, en la vida real los abusos están llenos de público que, aunque puede hacer algo, decide no intervenir.



NIÑOS AGREDIDOS



Esta semana salió un artículo en Reporte Índigo, que tristemente refleja la realidad de los niños agredidos en México.

NIÑOS AGREDIDOS


Cuando hablamos de niños agredidos, no nos referimos a esos pequeños que son golpeados o maltratados psicológicamente por sus padres u otros adultos (lo cual es otro problema igual de grave), sino aquellos que son atacados por sus propios compañeros de clase.

En ese caso estuvo Alondra (nombre modificado), la niña sobre la que habla Reporte Índigo. Y es que un día Alondra fue agredida por algunas de sus compañeras de aula: la amarraron a una silla y le hicieron varios cortes en los brazos con una navaja.

Los padres de Alondra hicieron lo que se debe hacer: denunciar la agresión en un Ministerio Público; pero a pesar de esto la justicia no llegó para Alondra ni para su familia.

El Ministerio Público se dedicó a exigir más y más pruebas de que Alondra realmente había sido agredida, como si las cicatrices, la angustia y las pesadillas nocturnas no fueran suficiente.

La directora de la escuela criticó a los padres por no haber acudido a ella en vez de las autoridades judiciales. Imagínese usted que alguien en algún restaurante lo secuestra, lo amarra y lo corta con una navaja, y el dueño del negocio en vez de llamar a la policía le reclama a usted por no avisarle; y encima de todo cuando su familia decide denunciar los hechos, el comerciante le dice que no es para tanto porque está de moda que a uno lo amarren y lo corten. Suena ridículo; pero es lo que la directora del plantel le dijo a los padres de Alondra: que es una moda.

La escuela por supuesto no hizo nada excepto ofrecer cambiar a la niña de salón.

Mientras tanto, las amenazas continúan para la niña agredida. Los agresores le envían mensajes ofensivos a su correo y a u perfil de Facebook, la hostigan y la amenazan de muerte. Y dado que es una niña, nadie toma el caso en serio.

Esa es la realidad con los niños agredidos, que los adultos seguimos creyendo que son juegos de niños aunque se ponga en peligro la vida humana y aunque se arruine la vida física y emocional de una persona.