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Me pasaron este video sobre educación y violencia, el cual nos transmite un mensaje muy importante: La violencia es asunto de todos y debemos trabajar juntos para resolverla.

Educación y violencia




Gracias a uno de los lectores de este blog, acabamos de enterarnos de inicio de temporada de una obra titulada "Cosa de niños", la cual aborda precisamente el tema del bullying.

Cosa de niños

Con el lema "La violencia no es un juego", esta obra quiere crear conciencia sobre la gravedad del problema del acoso escolar.

La temporada inició el pasado 19 de octubre, algunos datos de la obra:

-Es una obra de Adriano Numa
-Dirige Carlos Quintanilla
-Reparto en orden alfabético: Francisco Cardoso, Hugo Catalán, Leonardo Mackey y Álvaro Sagone.
-Productores: Carmen Beltrán y Salomon Ramírez.

El autor ha dedicado el texto de esta obra a Lizet Benrey

Las funciones son todos los martes a las 8pm en el Teatro Julio Prieto (Antes Xola) Xola 809, Col Del Valle

La recomendamos ampliamente.


La Asociación Civil Generando Equidad, invita al Taller "Hablando de Discriminación y Racismo en el Aula".

Taller

La cita es este miércoles 27 de octubre de 2010, a las 16:00 horas en el CENDI "Anna Freud" ubicado en la calle Benito Juárez No. 56, Col. Acatlipa, Temixco, Morelos.

El taller tendrá una duración de dos días y se impartirá en las siguientes sedes:

-Miércoles 27 de octubre: CENDI "Anna Freud" ubicado en la calle Benito Juárez No. 56, Col. Acatlipa, Temixco, Morelos. Horario: 16:00 a 19:00 horas.

-Jueves 28 de octubre: CENDI "Yostaltepetl" ubicado en Camino a Puente Blanco No. 2, Col. Centro, Emiliano Zapata, Morelos. Horario: 16:00 a 19:00 horas.

¡Esperamos contar con tu asistencia!


Según algunos datos, el 85% de los testigos de acoso escolar no denuncian la situación, lo cual refuerza la conducta violenta del acosador.

Anti Bullying

Esta situación es realmente preocupante, de ahí que entidades como Canarias estén implementando programas anti bullying en sus escuelas.

Entre otras cosas, un buen programa anti bullying incluye una verdadera disciplina respecto a las normas del centro escolar, es decir, "no basta con que existan reglas, hay que dárselas a conocer a los alumnos y hacerlas cumplir", apunta la especialista Isabel Santana, quien destaca que los niños y adolescentes suelen enterarse de la existencia de una determinada norma cuando se les castiga por haberla quebrantado.

También es recomendable llevar a cabo "asambleas" dentro de las aulas, donde los alumnos encuentren un espacio de debate, opinión y participación sobre todo aquello que les preocupa. Un espacio que debe hacerse extensible a los padres, con los que los responsables del centro deben realizar reuniones periódicas.

Los expertos destacan la relevancia del papel de los profesores, quienes "siempre" deben estar "muy atentos" a los alumnos con factores de riesgo tanto para ser víctima de acoso como para desarrollar una conducta agresiva.

De hecho, según explican los especialistas Isidoro Sánchez e Isabel Santana, la mayoría de los docentes no suelen dar importancia a las primeras señales que delatan la existencia de bullying, fundamentalmente porque carecen de la formación básica para discernir entre un verdadero acoso y una agresión puntual -como por ejemplo, una novatada-. "Hoy día los profesores, que tienen a su cargo muchos alumnos y responsabilidades, se enfrentan a una situación ante la que no saben qué hacer", puntualizan.

Por otro lado, el adulto que ha sufrido acoso durante la infancia suele tener tendencia a la depresión, padecer estrés postraumático, ansiedad y aislamiento social, entre otras patologías nerviosas. Además, habitualmente la víctima del acoso escolar tiene todas las papeletas para ser una futura víctima de mobbing (acoso laboral).

No obstante, también puede "pasarse al bando contrario" y convertirse de mayor en un verdadero acosador, después de haber aprendido que la violencia crea líderes sociales y logra evitar el rechazo.

Por contra, está demostrado que aquella persona que en su etapa escolar tiene un comportamiento violento, de mayor presenta inestabilidad laboral, suele maltratar a su pareja, delinquir, resolver los conflictos con violencia y tener adicciones.

De ahí la importancia de un programa anti bullying, lo cual se ha comprobado, reduce hasta en un 40% los casos de acoso escolar.


Ayer por la noche vi un nuevo spot televisivo de la empresa Televisa, en contra del acoso escolar. Es muy breve, sólo expone algunos consejos:

Spot televisivo

-Los padres deben involucrarse

-Los niños deben expresar sus emociones

-Platicar con los maestros sobre lo que ocurre


Aún así, pienso que es un avance para que la sociedad mexicana se de cuenta de la realidad de este terrible problema y se pueda acabar con él.

Por cierto, el spot forma parte de una campaña de Televisa llamada "Todo es mejor en familia".


Siguiendo con el tema de las peleas de escolares en la calle. Algunos jóvenes estudiantes me han comentado que las autoridades escolares no pueden hacer mucho al respecto, ya que estas peleas suceden fuera del plantel.

Peleas callejeras

Estando afuera, si las peleas molestan a los vecinos, estos llaman a una patrulla; pero el incidente se vuelve a repetir día con día a pesar de las quejas, las juntas, las pláticas con la escuela y los padres de familia.

Desde cierto punto de vista sí, la escuela no puede hacer mucho si sus estudiantes se pelean afuera del plantel; pero recordemos que toda pelea empieza con alguna agresión dentro del colegio. Evitar este tipo de agresiones es entonces responsabilidad de la escuela.

Ahora bien, las riñas callejeras constituyen (en México, D.F.) una falta cívica castigada con una multa, un arresto o trabajo comunitario. Cualquiera que sea mayor de 11 años puede ser remitido al juez cívico si transgrede la Ley de Cultura Cívica.

Para proceder legalmente no se necesita intervención policíaca, aunque si la policía interviene en el momento del hecho no se necesitan más pruebas para dictar la sentencia.

En caso de que la policía no intervenga, el particular puede levantar su queja directamente con el juez cívico siempre y cuando cuente con los datos de los infractores (nombre y domicilio) y las pruebas correspondientes: fotos, video, testigos, etc.

De manera que sí es posible hacer algo respecto a la violencia en las escuelas, aún cuando esta trascienda al exterior. Recordemos además que toda invasión de espacio público se considera una agresión directa al entorno urbano y sus transeúntes.

Por último, quiero hacer del conocimiento público, que esta situación de riñas callejeras la he presenciado directamente entre estudiantes de la Escuela Secundaria No. 13 "Enrique C. Olivares". Los comentarios aquí vertidos surgen en parte por las quejas recibidas de jóvenes del plantel y padres de familia.


Esta semana, cuando iba por mis peques a la escuela, me tocó ver una pelea entre dos estudiantes de secundaria con sus respectivos testigos animando a los alumnos a "matarse a golpes".

Peleas de estudiantes

Evidentemente no me iba a quedar mirando como dos muchachos se golpeaban mutuamente, así que te intervine y los envié a casa.

Lo que más me sorprende de esta situación, es que no sólo había estudiantes entre los testigos, había una buena cantidad de adultos (por lo menos unos veinte) entre los que destacan: trabajadores de una construcción, transeúntes, vecinos de la cuadra. Y ninguno hizo absolutamente nada por detener la pelea.

Cuando conté el suceso hubo varias reacciones:

-¿En serio te metiste? ¿Y no te golpearon? Que valiente...

-¿Paraste la pelea? Que ridícula, ¿o sea que tú vas a ser de esas viejitas regañonas?

-Claro que los trabajadores no iban a parar la pelea, ellos se estaban divirtiendo. Lo peor de todo es que esos chamacos sólo se pelean por tonterías.

Primero que nada, creo que a todos se les olvida que eran menores de edad golpeándose, todos menores de 15 años y prácticamente unos niños. Bastaba con que un adulto -el que sea- pusiera un límite para corregir su conducta; y sin embargo nadie intervino, porque se cree que son cosas sin importancia: "tonterías".

Segundo, muchas personas creen que por ser una "tontería", la persona que se preocupa de esos sucesos está exagerando y si interviene la consideran ridícula; pero no dirían lo mismo si supieran que es su hijo a quien están golpeando, o el que está golpeando a otro chico, o si fuera su hija "animando" a un par de muchachos a pelearse a puñetazos por ella.

Sin importar lo que la mayoría de las personas piensa, intervine por dos razones:

1. Porque no es correcto que dos jóvenes resuelvan sus diferencias a puñetazos, ni que nos quedemos observando como agreden a nuestro prójimo sin hacer nada.

2. Porque no quiero que en un futuro, sean mis hijos los que estén en esa situación sirviendo de diversión ajena e intimidando a todo el que se cruza en el camino.

Aún así, mucha gente sigue pensando que un joven tarde o temprano tendrá pelearse a golpes para demostrar su valentía y su hombría. Lo terrible de esta enseñanza es que el estudiante que la aprende la aplica después para todo en la vida: golpear al jefe, a los hijos, a la esposa...

Educar a los jóvenes sin violencia es responsabilidad de todos. No hay pretexto para permitir o alentar los golpes.


¿Qué puede hacer el centro educativo al momento de detectar un caso de acoso escolar?



acoso escolar

Si la institución detecta un caso de acoso escolar, puede seguir las siguientes indicaciones, son sugerencias que han funcionado en otros planteles:

1. El director de la escuela deberá citar al alumno acosado y a su familia, para conocer la gravedad del caso.

2. Citar al acosador y su familia para evaluar la gravedad del caso(nunca confrontar con el estudiante agredido).

3. Convocar al equipo docente para exponer la situación y pedir su colaboración en las medidas a tomar.

4. Iniciar un procedimiento legal en caso de ser necesario.

5. Dejar constancia por escrito del acoso escolar, lugares donde ocurre y datos de los implicados.

6. Establecer vigilancia para el acosador.

7. Cambiar de grupo a la víctima o al acosador según las circunstancias.

8. Abrir un expediente para el acosador y condicionar su estancia en el centro escolar.

9. Realizar platicas y ejercicios de convivencia entre los grupos escolares para analizar el caso y erradicar conductas violentas.


Para frenar la violencia en las escuelas, es necesario implementar un plan de acción que implique toda una reforma en la enseñanza y organización de la escuela. Esta reforma debe desarrollar la empatía en los alumnos.

Empatía

La empatía es la capacidad de ponerse en los zapatos del otro, y comprender los sentimientos de los demás.

Cuando los profesores y alumnos desarrollan empatía hacia los demás, la violencia y la agresión se eliminan automáticamente.

Para eliminar la violencia en las escuelas, no es suficiente con aplicar medidas correctivas, sobretodo cuando ya se tiene un caso de acoso escolar. Es obligatorio modificar el trato de los miembros de la comunidad escolar, incluyendo a los profesores y personal administrativo. Lo cual significa, que la empatía no sólo es una habilidad que deban aprender los alumnos, sino el personas escolar también, para lo cual es necesario el compromiso de las autoridades escolares para lograr esta meta.

Cuando decimos que la educación que impartan los profesores debe ser empática, queremos decir que se deben tomar en cuenta los sentimientos de los alumnos y no sólo sus calificaciones.

Generalmente en la educación tradicional se le da mucho peso a la parte académica, lo demás se considera como problema personal del alumno. En este tipo de educación no se le da ninguna importancia al ánimo del alumno, ni si tiene problemas en casa o con otros estudiantes; lo que importa es la calificación que obtiene en un examen o trabajo. Lo cual también da cabida a estereotipos como el del "consentido del maestro" cuando se habla de niños que siempre sacan buenas calificaciones.

Este tipo de ambientes son propicios para la violencia, tanto entre compañeros como de los profesores hacia los estudiantes. Por lo tanto es necesario que el maestro, en vez de ser una autoridad académica, se convierta en un guía (en todos los sentidos) para el estudiante. Ser guía significa ser un modelo a seguir, un ejemplo no sólo con respecto a la disciplina, sino al trato hacia mi prójimo.

Los espacios fuera del aula también tienen su importancia, deben ser considerados lugares de convivencia entre todo el personal escolar, no sólo los alumnos. La escuela debe funcionar como una comunidad, no sólo como un lugar en donde los estudiantes van a sentarse a una banca para escuchar instrucciones. Por supuesto, los padres de familia deben estar involucrados y colaborar con la escuela.


El fenómeno de bullying tiene consecuencias para todos: la víctima, el agresor y también los testigos.

testigos

En la víctima encontramos que su equilibrio emocional se puede romper tanto que los agredidos pueden llegar al suicidio. De los agresores, sabemos que en un futuro probablemente conviertan la delincuencia en su forma de vida; pero de los testigos poco se dice.

En general se piensa que los testigos pasan "sin pena ni gloria", puesto que ellos no son los agresores ni tampoco los agredidos, se cree que el problema no tiene consecuencias para ellos.

Sin embargo, el acoso escolar también tiene repercusiones para los testigos:

1. Los testigos acaban valorando la agresión y la violencia como forma de éxito social. Muchos de ellos piensan que la víctima se merece las agresiones por no "defenderse" (es decir golpear y ganar al agresor), y en su vida adulta tendrán pensamientos similares ante los problemas de otros. Lo que constituye una ausencia de solidaridad con su comunidad, y un riesgo para el tejido social.

2. Los testigos sufren un proceso de "desensibilización" ante los continuos episodios de sufrimiento. Es decir que normalizan la violencia, y comienzan a pensar que "no es para tanto"; simplemente la dejan pasar, lo cual traspasan a otros ámbitos de su vida, como la familia por ejemplo.

3. El entorno social se vuelve vulnerable e incapaz de reaccionar ante los actos de violencia.

Para ejemplificar, hace algunas semanas comentaron en este blog sobre el caso de un chica cuyos compañeros utilizaban el sitio web "La jaula" para insultar y denigrar a sus compañeros de escuela, cosa que traspasaron al mundo escolar con agresiones físicas y verbales directas. Aunque la joven no era molestada ni agredida, sí era observadora.

Desafortundamente ella se sentía completamente incapaz de hacer algo por los compañeros de clase acosados, y no avisó a las autoridades escolares; sin embargo le contó todo a su madre, quien tomó la decisión de sacarla del plantel.

El sentimiento de impotencia frente a la violencia, impide que el problema se resuelva de fondo, aún cuando se tomen medidas paliativas como cambiar a los estudiantes de grupo o escuela.


Urgente!!

La organización GENDES A.C. (Género y Desarrollo)en México, D.F., busca voluntario/a.

se busca voluntario urgente para asociación civil

De cualquier edad, con escolaridad de preparatoria, que viva en zona cercana a la col. Roma o con facilidad de transportarse. Con un equipo de computo disponible, para involucrarse en un proyecto de investigación sobre redes de amistad y violencia en jóvenes.

La participación consiste en la captura de datos, actualización de la base, y la posibilidad de realizar otras actividades en el desarrollo de la investigación.
Se otorgará constancia de participación y el reconocimiento oficial en la publicación final.

Sí estás interesadx, favor de contactar a Ignacio Lozano en el correo: ignacio@gendes.org.mx

Como dato adicional, Gendes A.C. es un colectivo pro relaciones igualitarias libres de violencia. Me parece que es un estupendo proyecto el que inician, ojalá puedan encontrar un interesado pronto.


Quizá una de las cuestiones más graves que se obvian cuando se habla de bullying y acoso escolar, son las consecuencias que se presentan... para el propio agresor.

delincuentes juveniles

Recordemos que los agresores son niños a final de cuentas, pequeños seres humanos que están en una época de formación en sus vidas y que están aprendiendo que todo lo pueden conseguir por medio de la fuerza y la intimidación.

No sólo son agresivos y contestatarios con sus compañeros de clase, sino también lo son con las propias autoridades escolares.

Al no tener ningún respeto por la autoridad, excepto por aquella que le puede ganar en fuerza, estarán retando continuamente los límites sociales.

Un agresor u acosador, tiene muchas probabilidades de convertirse en un delincuente en el futuro, además de desarrollar varias adicciones. Se convierte en problema para él mismo y para la sociedad, todo porque nadie lo detuvo durante su infancia o juventud.

El destino de los agresores es poco discutido, y si las consecuencias son graves para las víctimas no lo son menos para los acosadores.

Cuando las autoridades minimizan el problema del abuso escolar, no sólo dejan desvalidas a las víctimas, sino que también están promoviendo la creación de futuros delincuentes que acabarán en las cárceles por robo u homicidio, sólo porque nadie le puso un límite.


Encontré el video de Craig David "Johnny", en un perfil de Facebook en contra del bullying, llamado NO al acoso escolar!!! Stop Bullying.

Craig David Johnny

El video es una canción autobiográfica del cantante Craig David, quien también pasó por esta triste situación. La canción se llama "Johnny".

Hay un mensaje en particular de la canción, sobre el que deberíamos reflexionar:

"Te sigo contando que Johnny me pega, que por eso llego tarde a clase, pero tú nunca escuchas".

Los padres generalmente le dicen a sus hijos que si tienen algún problema que pueden contar con ellos, que siempre los escucharán; pero en la práctica realmente no escuchan, porque consideran que los problemas con otros niños o compañeros no tienen mayor relevancia.

Estos padres creen que es obligación exclusiva de los hijos resolver el problema, y que con el tiempo esas "cosas" desaparecerán. Como hemos repetido en varias publicaciones de este blog, se piensa que son "cosas de chicos" y no ven la gravedad de la situación.

Si bien es cierto que debemos enseñar a nuestros hijos a enfrentarse a los retos de la vida y resolver los problemas que se nos presenten, también debemos comprender que hay situaciones en las que necesitan nuestro apoyo y que su vida (literalmente) depende de ello. El bullying es una de esos escenarios en donde en los chicos más que nunca necesitan el respaldo de sus padres y profesores para terminar con el acoso.

Craig David "Johnny"




Con respecto al bullying, los tipos de agresión utilizados no son solamente físicos como golpes o empujones. A continuación presentamos los tipos de violencia que se presentan en el fenómeno de bullying:

bullying tipos

-Maltrato verbal: Insultos, apodos, hablar mal de la víctima, difamar y sembrar rumores malintencionados.

-Intimidaciones Psicológicas: Amenazas para provocar miedo, robarle objetos o dinero a la víctima y para que realice acciones no deseadas; chantaje y burlas públicas; notas, cartas, mensajes al celular o correos electrónicos amenazantes.

-Maltrato Físico Directo: Golpes, lesiones con diferentes objetos, patadas, etc.

-Maltrato Físico Indirecto: Robo y destrozo de material escolar, ropa y otros objetos personales.

-Aislamiento social: Ignorar la víctima, no dirigirle la palabra, impedir la participación con el resto del grupo, coaccionar a los amigos de la víctima para que no interactúen con ella, rechazo de sentarse a su lado.


Todas estos tipos de maltrato se llevan a cabo en el patio de recreo, salones, baños, pasillos e incluso a las afueras del plantel escolar o cuando la víctima emprende el camino a casa. Por lo regular la intervención de las autoridades escolares en estos casos es mínima o de plano nula.


En ocasiones pueden darse actos con cierto nivel de agresividad entre los estudiantes, pero no necesariamente se trata de un fenómeno bullying.

fenómeno bullying

Por ejemplo, no es fenómeno bullying cuando un estudiante "se mete con otro" en forma amistosa o juego. Muchos niños o adolescentes suelen jugar con empujones o jaloneos sin que este tipo de agresividad constituya un daño para ninguno de los involucrados.

Tampoco es bullying cuando dos estudiantes del mismo nivel tienen una disputa, diferencia o pelea. A veces los estudiantes tienen diferencias y pueden gritarse, algunos incluso llegan a los golpes. Esta conducta, aunque indeseable y nada eficaz para resolver los desacuerdos, no es considerada como bullying.

Para que una situación sea considerada como bullying, debe presentar los siguientes elementos:

-Deseo inicial obsesivo y no inhibido de infligir daño, dirigido contra alguien indefenso(a).

-El deseo de dañar al otro se materializa en acciones.

-Alguien resulta dañado/a. La intensidad y la gravedad del daño dependen de la vulnerabilidad de los involucrados.

-El maltrato se dirige contra alguien considerado menos poderoso/a, bien sea porque existe desigualdad física o psicológica entre víctimas y agresores, o bien porque los victimarios actúan en grupo.

-El maltrato carece de justificación.

-Tiene lugar de modo reiterado. Esta expectativa de repetición es lo que provoca en la víctima sentimientos de ansiedad y miedo.

-La agresión se produce con placer manifiesto. El agresor disfruta con la sumisión de su víctima.


En Europa existe mucha preocupación por la creciente violencia escolar, y por eso se han creado programas para escuelas sin violencia.

escuelas sin violencia

La siguiente es una lista de estatutos creados para "Centros educativos democráticos sin violencia", escuelas que se comprometen a eliminar la violencia de sus aulas:


1. Todos los miembros de la comunidad educativa tienen derecho a un centro seguro y sin conflictos. Cada individuo tiene la responsabilidad de contribuir a la creación de un ambiente positivo que favorezca el aprendizaje y el desarrollo personal.

2. Todos tienen derecho a ser tratados y respetados por igual con independencia de sus características personales (sexo, raza, religión, etc.). Todos gozan de libertad de expresión sin riesgo de discriminación o represión.

3. La comunidad educativa garantiza que todos sus miembros reconocen sus derechos y responsabilidades.

4. Cada centro educativo democrático posee un órgano de toma de decisiones elegido democráticamente y compuesto por representantes de los estudiantes, profesores, padres y otros miembros de la comunidad educativa, según proceda. Todos los miembros de este órgano tienen el derecho de voto.

5. En un centro educativo democrático, los conflictos son resueltos en estrecha colaboración con todos los miembros de la comunidad educativa, de una manera constructiva y sin violencia. Todo centro educativo tiene personal y alumnos preparados para prevenir y solventar los conflictos a través de actuaciones de mediación y consenso.

6. Todo caso de violencia es investigado y tratado con la mayor prontitud posible, y es examinado en profundidad ya sean alumnos o cualesquiera otros miembros de la comunidad educativa implicados.

7. El centro educativo forma parte de la comunidad local. La cooperación y el intercambio de información con otras entidades locales son esenciales para la prevención y la resolución de los problemas.


Estos son algunos resultados que arrojó la encuesta sobre bullying que la Secretaría de Educación del D.F. y la Universidad Intercontinental realizaron en 29 primarias y secundarias de la capital:

EN PRIMARIA:

1. ¿Qué tipo de violencia has sufrido?

encuesta sobre bullying

39% Verbal
32% Física
13% Psicológica
10% Sexual
5% Cyber

2. ¿Qué haces en un caso de violencia?

encuesta sobre bullying

45% Aviso
32% Ayudo
12% Me voy
8% Río
3% No contestó

3. ¿Por qué molestan a otros?

encuesta sobre bullying

37% Broma
33% Se lo busca
21% Débiles
9% No contestó


EN SECUNDARIA

1. ¿En qué lugar te intimidan?

encuesta sobre bullying

40% Baño
19% Salón sin maestro
17% Recreo con maestro
9% Camino a la escuela
7% Camino a casa
4% Recreo sin maestro
4% Salón con maestro

2. ¿Qué haces cuando te molestan?

encuesta sobre bullying

27% Acuso
25% Pego
18% Desquito
16% Aguanto
9% No contestó
3% Lloro
2% No voy a la escuela

3. ¿Qué pasó después de que lo contaste?

encuesta sobre bullying

32% Disminuyó
24% Acabó
18% Siguió igual
14% Aumentó
12% No contestó


Para prevenir la violencia escolar es necesario erradicar la violencia familiar. La violencia escolar a menudo es acompañada por la violencia en casa, así lo han demostrado varios estudios en diferentes partes del mundo.

prevenir la violencia escolar

Durante 2008 se llevó a cabo un estudio en Monterrey, Nuevo León, entre 3000 niños de seis a 16 años.

El resultado fue alarmante: 90% de los alumnos encuestados manifestaron haber estado expuestos a la violencia, y un 38% sufrían un cuadro de acoso escolar. Cuando en Europa los porcentajes rondan por el 24% en materia de bullying (que tampoco es una cifra pequeña).

Si bien no todos los alumnos que son expuestos a la violencia viven en una situación de bullying, si es verdad que la violencia en sí misma los pone en riesgo tanto de ser abusadores como víctimas.

México por otro lado, en cualquiera de sus estados, es un país donde se vive la violencia de forma cotidiana. Muchos niños son maltratados y golpeados, y a ellos les parece normal y justo.

Conocí una vez una chica preparatoriana que solía decir sobre sus futuros hijos: "Cuando yo les pegue será con una vara o un cinturón, porque me sentiría muy culpable de golpearlos con la misma mano con que los acaricio".

Otra madre comentaba: "Mi hijo ya se está poniendo muy fuerte, cada vez me duelen más las manos cuando le pego".

La gente puede decir comentarios como estos porque sabe que nadie dirá nada. Si consideran los golpes como una barbarie, no harán ningún comentario porque es "un problema de la familia" es decir algo privado; pero lo común es que la gente acepte los castigos corporales y los practique en casa.

La violencia familiar aumenta en forma importante el riesgo de bullying en las escuelas. De ahí que México sea uno de los países en donde se presenta con mayor grado la violencia escolar, aunque no se hagan muchos estudios al respecto.



DETECTAR EL BULLYING



¿Cómo detectar el bullying y saber si un chico está siendo agredido?


detectar el bullying

Hay que estar atentos a las siguientes señales:


-De pronto baja su rendimiento escolar.

-Se aísla.

-Cae en depresión.

-Vive en perpetua ansiedad.

-Crea pretextos para no asistir a la escuela.

-Sufre dolores estomacales, terrores nocturnos y pérdida de control de esfínteres.

-No quiere comer o come en exceso.


La desesperación puede orillar a la víctima de bullying al suicidio, o por el contrario, llegar a herir al agresor con un arma.

Si tu hijo presenta un cuadro con estos signos o la mayoría de ellos, algo está pasando, no lo tomes a la ligera. Tu hijo o hija podrían ser víctimas de bullying, detecta el bullying a tiempo.


Para definir las causas del bullying hay que tener en claro una cosa: que el fenómeno de bullying tiene tres actores: el agresor, la víctima y los testigos.

El agresor generalmente proviene de hogares donde impera la violencia, y por inseguridad busca el poder porque no conoce otra forma de relacionarse.

La psicóloga Guadalupe Hernández Magro (coordinadora de Psicopedagogía del Nivel Medio Superior del colegio Justo Sierra), asegura que los agresores son en ocasiones jóvenes que se sienten "princesas" o "campeones" porque sus padres les han hecho creer que se merecen todo, así que agreden a otros que consideran menos o más débiles que ellos:

"Es bueno fomentar la autoestima, pero no llegar a la sobrestima. La autoestima me sirve para conocer mis virtudes, pero también mis defectos, pero si yo creo que soy maravillosa, entonces me siento con el derecho de hacer lo que yo quiera y le pierdo el respeto a los demás. El problema del bullying tiene que ver con la madurez psicológica para no permitir que el otro me falte el respeto, ni yo faltarle el respeto a él por suponer que es más débil que yo".

bullying causas

La víctima por otro lado, posee una personalidad que de alguna manera provoca al agresor; tiene características que lo hacen blanco de la agresión que no necesariamente son físicas. Lo que motiva la agresión es el hecho de que los demás lo perciban como débil.

Tiene mucho que ver cómo lo ha formado la familia, y casi siempre son niños provenientes de familias sobreprotectoras. Se puede considerar que la sobreprotección también causa bullying de alguna manera.

bullying causas

Por último los espectadores, algunos de ellos toman parte de las burlas y otros más no intervienen, sin darse cuenta del mal que causan al no impedir la agresión. La indiferencia hacia el dolor humano también es una causa de bullying.

Para prevenir el bullying debemos enseñar a nuestros hijos el respeto por los demás, esto se hace con el ejemplo y eliminando la violencia de nuestros hogares. Debemos enseñar que nadie es menos que nosotros sólo porque su forma de ser es diferente.

También tenemos que dejar de sobreproteger a nuestros niños. La sobreprotección es una forma de maltrato que hace sentir al niño poco apto para la vida. No debemos hacer por ellos lo que ellos pueden hacer por sí mismos.

Y por sobre todas las cosas, debemos de enseñar a los hijos a que intervengan para evitar el mal a otro ser humano. No está bien que se queden impávidos ante la desgracia ajena ni mucho menos que sean cómplices. Para esto hay que incentivarlos a que tengan su propia personalidad, y que no siempre deben hacer lo mismo que los demás.


La violencia en el hogar es precursora a la violencia escolar según un estudio realizado en el estado de Jalisco.

la violencia en el hogar

El Dr. Héctor Ornelas Delgadillo, psicotraumatólogo con especialidad en problemas psicosociales, fundador del Centro de Intervención en Crisis de los Servicios de Salud del municipio de Zapopan, inició en 2008 un programa emergente sobre el bullying, junto con la Secretaría de Educación Pública de Jalisco. El estudio se realizó en 20 secundaria públicas del municipio, abarcando mil alumnos entre los 12 y 17 años de edad.

El 60% reportó haber sufrido experiencias de violencia en la escuela y un 70% de violencia en el hogar en diferentes etapas de su vida.

"La hipótesis que teníamos es que la violencia en el hogar es precursora de la violencia en la escuela; el estudio lo comprobó, pues encontramos que en muchos de estos hogares todavía existe un régimen autoritario, hay imposción de normas, golpes; son muchachos inadaptados que manifiestan una serie de conflictos que repercuten en su comportamiento escolar", indica el Dr. Ornelas, quien afirma que esto es una muestra de lo que sucede en todo el estado.


En México las investigaciones sobre bullying son muy escasas, a pesar de que se tiene conciencia del fenómeno desde hace tiempo.



Hace algunos años el Dr. Arturo Loredo Abdalá, director de la Clínica de Atención Integral del Niño Maltratado, y un grupo de investigadores, decidieron hacer una investigación sobre bullying cuando descubrieron que una gran cantidad de niños llegaba a los hospitales con narices rotas, descalabros o contusiones, por haber sido arrojados de las escaleras de la escuela.

La investigación sobre bullying se inició a finales de 2007 y concluyó en 2008. A pesar de que el fenómeno de Bullying se conocía en México desde los años 80' había muy pocas investigaciones al respecto, por lo que se recurrió a un modelo español como base para hacer el estudio. El primer piloto se aplicó en una escuela secundaria pública de la delegación Coyoacán, a cargo de la pediatra Lizbeth Flores Pérez y participaron 500 estudiantes.

La investigación sobre bullying reveló que el 30% de la población escolar era agresora. Esta cifra coincidió con un estudio similar que se realizó en Guadalajara a nivel preparatoria y también con la frecuencia reportada en otras investigaciones sobre bullying efectuadas en Italia, España, Reino Unido, Australia, Corea y Japón.

Las agresiones se registraban en los baños y en el salón de clases aún en presencia del maestro. Además los alumnos se cubrían unos a otros, porque si se descubría que algún chico tenía problemas de indisciplina le podían negar el certificado escolar.

Aunque se reconoce que hay violencia en las aulas, sólo investigaciones como ésta han podido comprobar la gravedad de la situación, que muchos aún se niegan a entender.


Los niños que son víctimas de bullying pueden caer en una fuerte depresión que termina en suicidio o intento de.



Tal fue el caso de un chico de 14 años que ingresó al Instituto Nacional de Pediatría (INP). El muchacho era tartamudo, muy tímido, usaba lentes. Había sufrido tal acoso, burlas y maltrato en la escuela, que una noche decidió tirarse por la ventana.

Sin embargo, existen otros casos en donde el chico agredido se convierte a su vez en agresor.

Así le pasó a una joven madre de 18 años que había sufrido maltrato en su casa y en la escuela. Poco agraciada, gorda, muy morena y desaliñada, era presa de constantes burlas y vejaciones de sus compañeros de la secundaria: una vez le pegaron 20 chicles en el pelo. Dejó la escuela, sufría de una gran depresión e inseguridad; luego de diversas parejas sexuales se embarazó, y repitió en su hijo el mismo patrón de agresiones a tal grado que el menor fue ingresado en el hospital por diversas contusiones en el cuerpo, el bebé tenía menos de un año.

El bullying tiene severas consecuencias, no sólo para el afectado sino también en terceras personas. Como vemos, no es "cosa de niños".




Según las estadísticas, entre los motivos principales para molestar a las víctimas está su apariencia, nivel social y orientación sexual; en general, el hecho de que no encajan con los demás. Así lo también señala la página web KidsHealth, de la fundación Nemours.

Sin embargo, cualquier pretexto servirá al agresor para abusar de sus víctimas, el motivo realmente no es relevante.

Algunos atacan a sus víctimas físicamente, lo cual incluye empujones, golpes o hasta ataques sexuales; otros usan el control psicológico o los insultos. La intimidación también incluye el envío de mensajes instantáneos o correos electrónicos crueles o subir material ofensivo a la red.

Cuando estos episodios son continuos, el bullying puede dejar a las víctimas en un estado de temor constante, afectando su rendimiento acadnémico y salud.

Los estudios demuestran que los menores que son presa del abuso de sus compañeros presentan riesgos de tener problemas de salud mental como baja autoestima, estrés, depresión o ansiedad, y es posible que piensen más en el sucidio.

Los agresores también están en riesgo, pues la violencia crece con ellos. Se calcula que uno de cada cuatro niños que fueron intimidadores en la primaria, tendrán antecedentes criminiales antes de cumplir los 30 años. Algunos terminan siendo rechazados y pueden fracasar en la escuela.




El bullying ocurre cuando los niños o adolescentes son atormentados continuamente por otro u otros con más poder, ya sea por su fortaleza física o por su nivel social.

Este nombre lo creó en 1993 el psicólogo escandinavo Dan Olweus, de la Universidad de Bergen (Noruega), a partir de estudios realizados en los años 70' sobre el suicidio de algunos adolescentes. Encontró que estos jóvenes habían sido víctimas de agresión física y emocional de parte de sus compañeros de escuela.

Dan Olweus es el psicólogo que lleva más años estudiando el fenómeno Bullying. Eligió esta palabra por su parecido con "Mobbing", término que se utiliza en Etiología para describir el fenómeno en que un grupo de pájaros ataca a un individuo de otra especie.

De hecho, la palabra "mobbing" también se utiliza para designar una conducta muy similar al bullying pero en el ambiente laboral.

El bullying crea un desequilibrio de poder, cuando un grupo o individuo tiene una conducta negativa, agresiva y repetitiva sobre alguien que tiene problemas para defenderse. El fenómeno ha existido desde siempre, pero anteriormente se consideraba una conducta normal y no un problema social.




Las siguientes declaraciones son de alumnos que cursan algún grado de educación básica en México. Se registraron en un cuestionario sobre maltrato e intimidación entre compañeros, aplicado por la Secretaría de Educación del Distrito Federal en coordinación con la Universidad Intercontinental. Aplicó a 3500 menores entre 9 y 17 años, en 29 primarias y secundarias de la Ciudad de México desde agosto de 2008.

Se les preguntó con qué frecuencia se presenta la violencia en la escuela y de qué tipo; qué piensan y sienten cuando son agredidos o agresores o presencian una agresión, y las estrategias que siguen: "protestas, te quedas callado, denuncias", y también qué hacen los adultos al respecto.

Resultó que el 92% de los alumnos encuestados han estado frente a este fenómeno de maltrato llamado bullying.


Niño de primaria: "No me di cuenta, pero me habían puesto un letrero en la espalada que decía 'Pégame' y entonces algunos de mis compañeros comenzaron a pegarme en todo mi cuerpo, sobretodo en la cabeza... me sentí muy mal".


Alumna de secundaria: "Mis amigas no me dejaban jugar con ellas porque no traía chamarra de marca. Cuando por fin logré convencer a mis papás para que me compraran una, me molestaban diciendo que era pirata... me sentí muy humillada".


Alumno de secundaria: "Me manda mensajitos a mi celular de que me esperan a la salida para pegarme o se meten al chat y me escriben que me van a violar".




Si preguntamos a los niños a qué van a la escuela, generalmente responden: "a estudiar". Si hacemos la misma pregunta a los padres, ellos dicen: "a aprender". En ambos casos la escuela se ve únicamente como transmisora de conocimiento.

De aquí que muchos profesores tengan presente que su obligación es enseñarle matemáticas al niño a como dé lugar, y que no es su problema si el alumno es golpeado o se lleva mal con algún compañero.

En los últimos años, este concepto de escuela se ha tratado de modificar. Después de todo, la escuela es otro centro de convivencia en donde nuestros hijos pasan y pasarán gran parte de su vida. La escuela, además de transmitir conocimientos académicos, debe ser transmisora de valores.

Los valores se expresan en reglas, en una escuela jamás se deberían permitir los gritos, insultos o burlas. Y no debe ser problema menor ver a dos estudiantes pelear o quitar cosas a otros; sin embargo, algunos profesores se excusan con la frase "soy su maestro, no su mamá".

Sí es cierto, la fuente principal de los valores son los padres y la familia; pero eso no le quita su responsabilidad al profesor -una figura de autoridad-, como guía para los estudiantes. Recordemos que los niños están en una etapa de formación, y si no tiene las mismas reglas tanto en casa como en la escuela entonces aprenderá a manipular.

Si en la escuela no hay valores ni reglas, el niño aprenderá que para mantener contentos a sus padres seguirá las reglas en casa; pero que en la escuela (y el mundo exterior) puede hacer lo que quiera sin consecuencias.

La escuela debe ser también un centro de aprendizaje para enfrentarse a problemas sociales como la intimidación. Y los profesores deben ser parte activa en este proceso.




En varias escuelas -aún cuando lo hacen con las mejores intenciones- suelen "carear" al agresor con la víctima. Es decir, el abusador le pega o empuja a un niño y entonces los dos son llevados a la dirección. Estando ahí sucede lo siguiente:


1. El director(a) pregunta que pasó (mientras el niño abusivo mira de reojo a su compañero en espera de su respuesta).

2. La víctima bien podría no decir nada, aunque en la mayoría de los casos el niño confía en los adultos para resolver el problema. Así que cuenta lo sucedido.

3. El director(a) exige al agresor que se disculpe con su compañero y le hace prometer que "eso no volverá a pasar".

4. Salen los niños de la dirección y el abusivo le propina tremenda paliza a su compañero por "soplón".

5. El niño agredido JAMÁS vuelve a denunciar a su agresor.


Esto es lo que pasa la mayoría de las veces. De hecho, el careo es una técnica utilizada en los reclusorios. La diferencia está en que el criminal encarcelado no saldrá para vengarse, aunque si pudiera lo haría; pero en la escuela el niño abusivo seguirá libre para hacerle pagar a su denunciante.

La técnica del careo en los niños no funciona (incluso se pone en duda su eficacia entre los adultos), cuando se utiliza se pone en riesgo al denunciante, no se le protege y además se deja libre al agresor sin ninguna consecuencia por su comportamiento. Pedir disculpas no es una consecuencia, es una concesión que hace el abusivo para salir rápidamente del asunto.

Además, en una situación así se sigue minimizando la agresión. Se considera por alguna razón, que un golpe se arregla con una disculpa; cuando en el mundo adulto si alguien nos golpeara (conocido o desconocido) llamaríamos a la policía para que lo arresten o lo multen, además de alguna orden de restricción para que esa persona jamás vuelva a estar cerca de nosotros.

Hay ocasiones también en que se castiga a los dos niños, pero sin resolver el problema. Después de la sanción el agresor seguirá golpeando a la víctima.

Lo cierto es que debe haber consecuencias claras para el agresor y protección para la víctima. Dejar de lado prácticas inútiles como el careo entre niños, y ante cualquier agresión informar a los padres de familia. Si es necesaria la expulsión, pues entonces tiene que hacerse.

Si en el fútbol profesional (que es un juego) no se permiten los golpes, y los jugadores son expulsados cuando alguien es lastimado o a la segunda amonestación; entonces tampoco se tendrían que tomar a la ligera las agresiones entre menores.




En estos días se estrenó la cinta "The Karate Kid", el remake de la vieja película con Ralph Macchio y Pat Morita.

La historia de la primera película está basada en un hecho real, en donde un niño era víctima de bullying en su escuela. Cuando comenzaron las agresiones el niño se lo contó a su mamá, y ella -preocupada por la seguridad de su hijo- lo metió a clases de karate.

Sí, para el niño fue la solución, nadie más se volvió a meter con él pero... ¿qué hay de aquellos niños que no cuentan con la habilidad para estudiar artes marciales? ¿o que sus padres no se pueden dar el lujo de pagar esas clases?

Muchos padres enseñan: "Si te pegan, pégales". Si el niño tiene fuerza suficiente será afortunado; pero si no, entonces el remedio es peor que la enfermedad, porque el chico quedará humillado y los ataques aumentarán.

El dicho "Si te pegan, pégales", no hace más que reafirmar que la conducta violenta está bien y que aquéllos que son golpeados se lo merecen por no defenderse; en donde el verbo defender adquiere el significado de "golpear... y ganar".

La realidad es que nadie tiene por qué sufrir agresiones, tanto si puede "defenderse" de ellas como si no. Nadie merece recibir golpes e insultos.

Por cierto, si alguien está interesado en ver la nueva película The Karate Kid on line, la pueden ver aquí:








Hasta hace algunos años, se consideraba que el bullying no traspasaba las paredes de la escuela. El niño acosado sólo era molestado en su salón de clases y el patio escolar, pero seguramente podía contar con la tranquilidad del hogar.

Hoy día, los nuevos medios de comunicación han cambiado eso. Ahora se habla del cyber bullying. Los niños no sólo son molestados en las aulas, sino también a través de Internet. Reciben insultos en su correo, perfiles de redes sociales o en sitios especialmente diseñados para dejar agresiones a los compañeros de clase. Tal es el caso del sitio "La Jaula".

La Jaula es un portal en el que puedes inscribir a tu escuela para escribir y leer "chismes" sobre compañeros o profesores. En este sitio se pueden encontrar comentarios como estos (nombres omitidos):


"todos los del **** son un asco una bola de niños feos y geys consiganse una vida quieren no se porq se cren la gran cosa osea su escuela es un asco la unica niña buena on da es ***** de 5 y la mas......."·$%&·$&; es ***** sabian que la gustan las mujeres y la mas perra es ***** bueno adios loooosers".

"todos sabemos que quieres con ***** pero olvidate de esa zorra porque tienes el pene mas chico que un pajaro y una necesita un culote gigante para que la cojas y le baste ***** eres un puto los dos dan asco y hacen que la gente los odie mas ***** tu eres una pendeja a todos les caes mal ya pudranse ***** eres un pendejo saludos".



Comentarios hechos por niños entre 9 y 11 años, que en ocasiones pasan de los insultos a las amenazas directas de golpizas.

Desde hace tiempo se conoce la existencia de este sitio y ha sido denunciado, pero debido a que no hay legislación al respecto no se puede cerrar. Mientras tanto, los administradores lucran con la publicidad e instan a sus excesivamente jóvenes usuarios a que firmen para que no cierren la página.

De las escuelas inscritas en el portal, las hay tanto públicas como privadas, de Primaria en adelante. Lo más preocupante es que muchos padres de familia no están al tanto de esto.

Esta es una razón de peso para aumentar la comunicación con los hijos, fomentar los valores y supervisarlos cuando usan medios como Internet. Sabemos además que una amenaza "virtual" tiene muchas posibilidades de llevarse a cabo, por lo que se deben denunciar este tipo de sitios y actividades a las autoridades escolares y los padres de familia.

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Hay una anécdota realmente terrible de mis días de secundaria, y es que -ahora que lo pienso- seguramente asistía yo a una de las peores escuelas del Distrito porque siempre pasaban cosas horribles con los profesores.

El caso es que había un profesor a cargo del Taller de Dibujo Técnico que siempre ponía en evidencia a los alumnos. Era de esos maestros que te aventaba el borrador a la cara si no ponías atención, se burlaba de ti cuando cometías algún error y te gritaba si estaba enfadado por alguna razón. Era además, para desgracia de muchos, esposo de la subdirectora de la escuela; y sin embargo, gozaba de alta popularidad entre el estudiantado, sobretodo con los varones.

Un buen día, caminaba el profesor por los pasillos de la escuela, y se encontró con un estudiante que había consumido drogas. Fúrico, el maestro le gritó y amedrentó; pero el chico en vez de asustarse (quizá debido a la influencia de la droga), comenzó a vociferar y responder las amenazas. El maestro entonces azotó la cabeza del niño en contra del muro tres veces. El chico acabó en el hospital.

Un estudiante vió todo lo sucedido y corrió a contarlo al director de la escuela. Debido a la influencia de la subdirectora, el profesor no fue despedido. No obstante, los padres del chico exigieron la renuncia del maestro. El despido no se dio y el chico regresó a clases al cabo de unos días.

Sin embargo los rumores corrieron. Los compañeros del chico afectado supieron que se pensaba en correr al maestro por lo ocurrido y culparon al niño. A partir de entonces los alumnos comenzaron a torturarlo, golpeándolo e insultándolo; e incentivaron al resto de la escuela para declarar un paro de labores como protesta para apoyar al profesor.

El chico no pudo regresar a la escuela pues comenzó a recibir amenazas de parte de sus propios compañeros. Vivía aterrado y los padres decidieron cambiarlo de plantel y denunciar además la manipulación del maestro hacia los alumnos. Otros padres se fueron sumando para apoyar al chico agredido cuando se enteraron del paro de labores y la forma en que el profesor trataba a varios estudiantes. Ante la lluvia de inminentes demandas, el director decidió despedir al maestro y a su esposa.

Las cosas se calmaron, las clases reanudaron. Los alumnos del plantel tuvieron que recibir varias pláticas del director sobre lo sucedido, y tardaron mucho tiempo en entender la gravedad del asunto.

Sobretodo, fue difícil para muchos aceptar que el maestro actuó de forma negligente y que las amenazas a un compañero estaban por completo fuera de lugar. Les fue difícil aceptar esto, porque ante sus ojos el chico había hecho mal por estar drogado, eso lo convertía en un criminal y una amenaza.

Los alumnos no comprendieron al inicio, que bajo esas circunstancias el que verdaderamente corrió peligro fue su compañero pues pudo haber muerto. Que el profesor tenía una conducta inadecuada, y que golpear a una persona -sobretodo un menor- es incorrecto, abusivo y criminal.

Finalmente los estudiantes cayeron en la cuenta, de que si bien el chico estaba drogado, el maestro pudo haber actuado de forma distinta a como lo hizo: podía haber avisado a los padres, enviar al muchacho a Servicios Escolares o directamente a la Dirección. Tenía el poder para elegir entre cualquiera de estas acciones, incluso pedir la expulsión del plantel si era necesario; pero en vez de actuar de forma consciente y responsable, eligió casi matar a un niño y provocar la ira de sus compañeros para que lo atacaran también.

Muchas veces los niños y jóvenes no se dan cuenta de la gravedad de sus propias acciones, sobretodo si en sus propias casas viven situaciones de violencia. Por eso es muy importante la guía de sus mayores en este proceso; pero cuando se encuentran con un adulto que avala situaciones violentas, leves o de gravedad, los menores pierden el control de sus actos.

Quienes simpaticen con el adulto imitarán su conducta, y quienes sean detractores se sentirán impotentes ante la falta de apoyo de otros adultos. De esa manera los más débiles quedan desprotegidos y quienes quieren ayudarlos no pueden. Tal fue el caso del chico que avisó al director, pues no pudo hacer nada más: ni detener el ataque, ni calmar a sus compañeros. A pesar de que él estaba en contra de lo que estaba sucediendo, no tenía el apoyo de nadie para detenerlo.

En cambio, todo dio un giro cuando otros padres se sumaron para apoyar al chico. Cuando hay apoyo y solidaridad las cosas cambian y la actitud de los más jóvenes también.

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Una de las situaciones que fomenta el abuso -y que suele ser queja de muchos padres de familia- es la propia participación de los profesores en insultos, burlas, sarcasmos, etc.

Parece simple e irrelevante; pero el hecho es, que cuando una autoridad le falta el respeto a un alumno, los demás se sienten con el permiso para imitarlo.

Tal es el caso de un chico, que durante los dos primeros años de primaria se llevaba bastante bien con sus compañeros de clase; pero al llegar a tercero cambiaron al profesorado en la escuela y la situación también cambió. Precisamente ese año, el niño afectado se rompió el brazo; a partir de entonces el maestro de inglés comenzó a hacer comentarios sarcásticos respecto a su condición.

Al comenzar las burlas del profesor, los demás niños iniciaron también. Por ejemplo, durante un ejercicio de inglés en que tenían que pasarse la pelota, el maestro le negó la entrada al niño del brazo roto al que le dijo: "Si no puedes agarrar la pelota con dos manos, menos con una"... Todos los niños festejaron la burla.

Otro día, el profesor sacó al niño del salón porque no dejaba de temblar. El chico tenía frío, por eso temblaba; pero el maestro decidió sacarlo al pasillo, que está al aire libre.

A los pocos días los alumnos tuvieron que hacer un espectáculo de títeres para la misma clase de inglés. El niño hizo varios muñecos de papel para presentar su obra. Al finalizar la clase una niña se los quitó. Aunque el chico le exigió muchas veces que le devolviera las marionetas, la chica le dijo que no porque ahora eran suyos. El chico se quejó ante el profesor, quien lo ignoró por completo.

De manera que el resto del año, el niño tuvo que sufrir las bromas y agresiones de los compañeros que apenas un año antes eran sus amigos. Pues los alumnos contaban con la aprobación de un maestro, que además era querido por todos.

Este tipo de situaciones son delicadas tanto para el alumno como para los padres. Por un lado no se puede permitir este tipo de conducta por parte un profesor; pero por otro, se cae en el riesgo de que el maestro se desquite con el menor si es amonestado por su conducta.

Sin embargo, es responsabilidad tanto de la escuela como de los padres proteger al menor en situaciones de abuso de poder.

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El siguiente es un video en donde aparecen diferentes chicos que fueron víctimas de Bullying. Hoy ya no están nosotros, pues la depresión y el sufrimiento los orillaron al suicidio. Todos eran niños y jóvenes amados y queridos por sus familias.

Esperemos que su sacrificio despierte conciencia de la verdadera gravedad del problema.



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En una escuela pública, un chico fue empujado en las escaleras por otro compañero (al parecer esta acción es una de las más difundidas entre las agresiones escolares). Como resultado, el chico se lastimó fuertemente el brazo izquierdo.

El muchacho avisó a su maestra que tenía un fuerte dolor en el brazo, y pidió permiso para llamar a su casa para que pasaran por él. La profesora pensó que se trataba de una excusa para faltar a clases, y aunque todo el grupo le aseguró que el alumno había sido empujado por otro ella no lo creyó.

Como al niño le seguía doliendo mucho el brazo, otro compañero le aseguró que podía "acomodárselo" y lo jaló con fuerza. El chico sintió entonces mucho más dolor, pero aún así no llamaron a la familia.

Al llegar la salida los padres del muchacho notaron que estaba lastimado y lo llevaron al médico. El niño se había lastimado los nervios a la altura del hombro al caer, si hubiera recibido atención médica inmediata no habría habido mayor problema; pero al jalar el brazo, el compañero del chico desprendió del todo los nervios lastimados y ahora requería una cirugía más años de terapia, los cuales no garantizaban que el niño recuperara la movilidad de su brazo.

Los padres demandaron a la escuela y a la profesora.

En muchos casos de agresión (si no la mayoría), los maestros y autoridades escolares están al tanto; pero no intervienen por considerar que el asunto es problema de los estudiantes, que no es relevante por ser "cosa de niños". Simplemente no le creen a la víctima o piensan que es "un llorón" que de todo se queja y ese no es su problema.

La negligencia de las autoridades al minimizar el problema o ignorarlo tiene serias consecuencia como lo acabamos de ver. No sólo le cuestan graves daños físicos a las víctimas de agresión escolar, sino emocionales también. Y es responsabilidad de los dirigentes de los planteles escolares ayudar a controlar este problema.

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En un colegio privado, una niña que cursaba el sexto grado de Primaria empujó a otra por las escaleras. La niña afectada se lastimó el hombro.

Como el hecho ocurrió justo a la hora de salida, la madre se dio cuenta y habló con el padre de la chica agresora, a lo que el papá contesto: "Yo le he dicho a mi hija que si le hacen algo en la escuela que no se deje, que les pegue".

El padre pensaba que si su hija había empujado a otra por las escalera, era porque seguramente la otra le "había hecho algo" y por lo tanto merecía lo que le pasó. Aún cuando en este caso la niña afectada ni siquiera había cruzado palabra alguna con su agresora.

En este caso se pueden observar dos fenómenos distintos con respecto a la violencia escolar:

1. La permisividad de la conducta violenta desde la propia familia.

2. Dar por hecho que tarde o temprano el escolar enfrentará una situación violenta con algún compañero, y que eso es "normal".


La mayoría de las veces, el niño agresor se ha educado en un ambiente donde la violencia es regla y los golpes e insultos se justifican. Se culpa al otro de la propia conducta, y es común escuchar frases como "te pegué porque me hiciste enojar" o "te dije tonto porque no te apuraste con la tarea".

No es de extrañar que los niños que han crecido con estas reglas, se comporten de forma violenta en la escuela, donde cualquier pretexto se utiliza para agredir al compañero: "le pego porque es tonto", "la empujé porque se puso en mi camino".

Por otro lado, muchos padres dan por sentado que sus hijos tarde o temprano tendrán que enfrentarse con algún compañero: "Si te hace algo no te dejes, pégale". Algunos enseñan al niño a contestar las agresiones con golpes o insultos, otros aconsejan avisar a las autoridades, y otros más simplemente instan a sus pequeños a ignorar el problema. A ninguno se le ocurre que estas situaciones no son "naturales".

Sí es verdad, la violencia escolar es un fenómeno muy común, pero no por eso debe ser aceptable ni muchos menos sernos indiferente. Ignorar una agresión no ayudará a la víctima, por lo contrario podría incrementar el acoso. Y la solución tampoco está en enseñar a los alumnos a golpear a otros.

Para combatir el acoso escolar, es importante educar a nuestros hijos en una vida sin violencia. Si surge algún problema debe ser confrontado, se debe actuar más que reaccionar, algo de lo que hablaremos más en próximas publicaciones.

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El año pasado se estrenó una de las pocas películas que abordan el problema del acoso escolar. La cinta es española: Bullying, bajo la dirección de Josecho San Mateo.

Relata la historia de un joven de 15 años que tras sufrir la pérdida de su padre, se muda a Barcelona junto con su madre, en donde el chico comienza a sufrir por el abuso en su nuevo colegio.

La película está muy bien ubicada en cuanto a la realidad del fenómeno de Bullying, y además de ser un excelente film dramático, bien podría servir para crear conciencia entre la población de habla hispana.

Para descargar la película puedes visitar:

http://www.peliculasyonkis.com/pelicula/bullying-2009/

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AVISO IMPORTANTE:

El miércoles 9 de junio habrá una conferencia sobre Bullying en la Facultad de Psicología de la UNAM. En un horario de 16:00 a 20:00 horas. Diseñada para pasantes de psicología, psicólogos y profesionistas afines al área educativa.

Será impartida por la Mtra. Adriana Marín Martinez. El costo es de $650.00 por persona. Cupo limitado.

Para reservar tu lugar en línea visita:

http://dec.psicol.unam.mx/formaactos.php



HISTORIA DE UN NIÑO AGREDIDO



Cuando estaba en secundaria había en el grupo un niño extremadamente tímido y delgado, de baja estatura. Cuando hablaba apenas se escuchaba su voz y nuca participaba en clase. A veces los compañeros del salón le hacían burla y él jamás se defendía, no decía nada ni se quejaba con los maestros. Si sus padres sabían algo al respecto era una incógnita.



Los chicos y chicas de la clase solían burlarse de él porque sabían que jamás habría consecuencias, pero por un buen rato los malos tratos sólo eran burlas. Hasta que llegó un nuevo estudiante al salón.

El nuevo alumno había sido expulsado dos veces antes de llegar a nuestra escuela, tenía mal comportamiento y solía meterse en peleas con alumnos de otros grupos. En cuanto llegó, los abusos en contra del chico tímido subieron de nivel. Ya no eran solamente las burlas, sino que el nuevo estudiante instigaba a otros para que le robaran cosas al callado compañero o le escondieran la mochila.

Los alumnos, especialmente los varones, comenzaron a jugarle "bromas pesadas". Le daban empujones, le escondían los lápices, se burlaban de él incluso durante las clases en presencia de los profesores quienes tampoco detenían la agresión.

Finalmente, los muchachos llegaron al punto de organizar una emboscada al joven tímido. Lo sujetaron entre todos, lo empujaron de un lado al otro y lo lanzaron al aire varias veces hasta que el chico comenzó a llorar. Aún así no se detuvieron y empezaron a insultarlo. Lo que detuvo al grupo de chicos fue la intervención de la profesora de matemáticas, era su hora de clase y los chicos no se habían percatado de ello.

La profesora llevó al muchacho con la Orientadora Educativa y llamó a los padres, estaba sufriendo un ataque de ansiedad y respiraba con dificultad. Cuando regresó al salón estaba tan enfurecida con lo que había pasado que insultó con malas palabras a los alumnos. Les castigó durante la clase e hizo una nota informativa.

Después de eso cambiaron de grupo al nuevo estudiante, no lo expulsaron. El chico tímido tampoco cambió de escuela, pero a partir de entonces comenzó a faltar constantemente. El resto de los estudiante no volvió a mencionar el incidente y tampoco volvieron a molestar al muchacho introvertido.

El joven de esta historia era víctima de bullying. Como la mayoría de los chicos que son agredidos en las escuelas, sufría en silencio. Quizá pensaba que la intervención de los padres empeoraría la situación.

Aunque no todos los alumnos del grupo lo agredían, lo cierto es que nadie paraba las burlas. Incluso el día en que se amotinaron en contra de él nadie intervino, aún aquellos que no estuvieran de acuerdo con lo que se hacía.

Los profesores estaban al tanto de las burlas pues varios de ellos las habían presenciado y permitido.

El bullying es un problema social en donde saltan a la vista varios factores muy serios: El liderazgo de una persona antisocial que abusa de otros, el anonimato de los que no están de acuerdo con la agresión y la complicidad de las propias autoridades.

No es un problema individual que el chico agredido deba enfrentar solo. Y desafortunamente tampoco es un fenómeno que se limite a las aulas, pues suelen repetirse escenas así en el mundo adulto.

Es por eso que expondremos aquí información para enfrentar este problema. Artículos que puedan ayudar a tanto a los padres de familia como a los estudiantes para actuar de la forma correcta si entran en contacto con este fenómeno, o bien estar preparados para controlar este mal en algún futuro.

Sean bienvenidos y recuerden que pueden ponerse en contacto con nosotros por medio de los comentarios o bien a través del formulario "Contacto".